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Los fisioterapeutas reclaman tener una mayor presencia en las Unidades de Salud Mental de los hospitales

El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM) ha solicitado tener una mayor presencia en las Unidades de Salud Mental de los hospitales de la Comunidad de Madrid y ha recordado que la fisioterapia en este área médica ya se aplica en países como Bélgica, Holanda, Reino Unido y los Países Nórdicos.
"La Fisioterapia en Salud Mental ha mostrado evidencia científica en el tratamiento de trastornos de la conducta alimentaria, depresión, ansiedad, estrés, esquizofrenia, trastorno mental grave, conductas adictivas, y alteraciones psicosomáticas. Además, también puede aplicarse en el tratamiento de trastornos músculo-esqueléticos de larga evolución, fibromialgia, fatiga crónica y dolor crónico", ha comentado el decano del CPFCM, José Antonio Martín Urrialde.
Sin embargo, prosigue, en España la Fisioterapia en Salud Mental no está "suficientemente" desarrollada, por lo que la presencia de fisioterapeutas en este ámbito es todavía "escasa", no solo en el sistema público, sino también en el privado. Así, ha denunciado que aunque todos los hospitales psiquiátricos públicos de Madrid poseen fisioterapeutas como parte del equipo (2 o 3 en cada uno), su presencia en unidades de Psiquiatría de los hospitales generales es anecdótica, así como en los diferentes recursos de la Red de Salud Mental.
Y es que, a su juicio, el papel de la fisioterapia en el tratamiento de este tipo de patologías es muy importante, dado que sus profesionales tienen un conocimiento profundo del cuerpo, del control motor y de determinados elementos terapéuticos.
Dicho esto, el experto ha explicado que, por ejemplo, el empleo de la estimulación magnética transcraneal y su combinación con fisioterapia puede llegar a cambiar la excitabilidad de las neuronas, de forma que se puede llegar a desconectar la actividad nerviosa indeseada o producirla cuando sea necesaria.
Finalmente, Martín Urrialde ha destacado los riesgos para la salud física que conllevan determinadas patologías como la depresión que implican cambios de comportamiento y originan que la persona se vuelva más sedentaria. "La actividad física es una terapia efectiva que permite, junto con otras terapias aplicadas por otros profesionales sanitarios, a que la persona se acepte a sí misma y se valore mucho más", ha zanjado.