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La ganadora del concurso de fotografía de Infancia Misionera, tercera generación de una familia de misioneros

La ganadora del concurso de fotografía de Infancia Misionera, Sol Nazira, una niña palentina de ocho años, pertenece a la tercera generación de una familia de misioneros laicos y su abuelo espera que ella también lo sea. "Ojalá sea una futura misionera comboniana como sus abuelos y sus padres", desea.
Sol Nazira viene de una familia entregada a la misión. Sus padres, una española y un peruano, se conocieron en un campo de misión de los misioneros laicos combonianos en Perú. Su madre regresó a Perú más adelante y se casaron. También allí nació Sol Nazira y cuando ella tenía 14 meses toda la familia se trasladó a Palencia, ciudad en la que viven en la actualidad.
En la fotografía ganadora, la menor muestra la realidad de los barrios pobres de Lima (Perú), donde viajó este verano acompañando a su abuelo en una misión. Allí pudo visitar las parroquias de Pamplona Alta, a las afueras de Lima. "Vi lo mal que lo estaban pasando las personas. Las casas estaban hechas con lo primero que encontraban. No había agua, y toda la que traían estaba contaminada", explica.
La fotografía ganadora iba acompañada del título 'Gracias Señor por darme la oportunidad de conocer otra realidad y participar de las Eucaristías que allí se celebran'. La entrega de premios tendrá lugar este sábado en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Madrid, en la víspera de la Jornada de Infancia Misionera que se celebra el próximo domingo 24 de enero.
Este concurso, convocado por Infancia Misionera de España, es una de las actividades que la Obra Pontificia organiza para educar y sensibilizar a los niños en la solidaridad y en el espíritu misionero.
Con motivo de la Jornada de Infancia Misionera, niños de todo el mundo rezan por otros niños y ofrecen sus donativos para ayudar a la infancia necesitada en los Territorios de Misión. En 2015, Infancia Misionera envió 17,3 millones de euros para financiar proyectos de educación, evangelización y salud. Los niños españoles, segundos en el ranking mundial de solidaridad, colaboraron con 2,7 millones de euros con los que ayudaron a más de 245.000 menores en 37 países.