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La guerra de los crucifijos

Crucifijos en las escuelas españolas. FOTO: Reuters.telecinco.es
"Abrir la puerta", quitar los crucifijos de los colegios concertados. Joan Tardá, diputado de ERC, lo tiene claro. El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha garantizado que la Ley de Libertad Religiosa será equilibrada, mientras que Leire Pajín, número tres del PSOE, opina que "la religión, a los templos". En el otro extremo, el PP y el clero tachan de "cortina de humo" la petición de retirada de estos símbolos de los colegios públicos. La sociedad civil está dividida.
Sin embargo, el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha garantizado que la Ley de Libertad Religiosa tendrá en cuenta "la situación social y creencias de una sociedad plural desde el punto de vista religioso". Más incisiva, Leire Pajín ha indicado que este debate "tiene que ver con un principio de un Estado aconfesional como el nuestro". "A las escuelas, el conocimiento, los libros y la educación"; "la religión, a los templos, en el espacio privado de cada ciudadano y ciudadana con todo el respeto del mundo a todas las religiones", concluyó la secretaria de Organización del PSOE.
La jefa del aparato de Génova 13, María Dolores de Cospedal, ha señalado que el PSOE intenta que se deje "de hablar de lo que importa de verdad, como es el fiasco de la Ley de Economía Sostenible". "No se si se van a prohibir los belenes, cabalgatas de los Reyes Magos, si va a dejar de ser fiesta Nochebuena o Navidad" esto "también nos lo tendrá que contar el PSOE", se preguntó con sorna en los micrófonos de la COPE.  
Obispos y padres
El recién nombrado obispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, calificó la medida de "cortina de humo" utilizada por el gabinete de Zapatero "para que la sociedad esté secuestrada" y no piense en otras cuestiones "de las que conviene no hablar", ya que "afectan al diario vivir, malvivir o sobrevivir de las personas".
En esta línea, Alfredo Dagnino, presidente de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, considera que la medida constituye "una violación" de la libertad religiosa que "sienta una doctrina inaceptable". "Un crucifijo, en la sociedad española, es el signo vivo de lo que es la presencia de un hecho histórico y sociológico también en la vida pública", se queja Dagnino. El presidente del Observatorio Libertad Religiosa y de Conciencia, Marcial Cuquerella, también ha criticado "la intolerancia del laicismo" con el catolicismo, antes de destacar que la iniciativa parlamentaria "no atiende a ninguna demanda social".
El presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (Ceapa), Pedro Rascón, se muestra satisfecho y considera "lógico y razonable" que desaparezca esta simbología. "El problema no es tan grave como algunos están queriendo hacer ver", ha indicado Riscón. Otra asociación, la Confederación de Padres de Alumnos (Cofapa), espera que los padres puedan intervenir en la decisión. 
Doctrina europea
La Comisión de Educación de la Cámara Baja instó este martes al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE) a que se retiren los símbolos religiosos de los centros educativos públicos, tras aprobarse una iniciativa del grupo de ERC-IU-ICV, transaccionada por los socialistas.
La propuesta final, aprobada por 20 apoyos frente a 16 en contra (PP y CiU), pedía la aplicación de la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. En concreto, una sentencia del pasado 2 de noviembre marca que la presencia de crucifijos en las aulas públicas "vulnera" el artículo 9 de la Convención Europea de Derechos Humanos. Estos símbolos violan "os derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y "la libertad de religión de los alumnos", subraya.