Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los hematólogos piden equidad en el acceso al tratamiento de la púrpura trombocitopénica inmune

El Grupo Español de Púrpura Trombocitopénica Inmune (GEPTI), de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), reclama más equidad en el acceso a los tratamientos de la púrpura trombocitopénica inmune (PTI), enfermedad que afecta a la producción de plaquetas en la médula ósea.
En concreto, se refieren al acceso a los agonistas del receptor de la trombopoyetina, fármacos de segunda línea para el tratamiento de la enfermedad, que puede aparecer a cualquier edad con dos picos de incidencia antes de los 18 años y en edad avanzada.
El principal proyecto del GEPTI es el Registro Español de afectados por esta enfermedad con el propósito de alcanzar un mayor nivel de conocimiento y fomentar la investigación en esta área", señala su coordinador, José Ramón González Porras.
Por el momento, están inscritos los más de 80 centros que forman parte del GEPTI. Además, este registro ofrece la posibilidad de recogida de muestras biológicas en el momento del diagnóstico y a los doce meses de evolución, para lo cual se cuenta con la colaboración del Banco Nacional de ADN.
Además, en su última reunión anual el GEPTI ha dado a conocer varios proyectos biológicos y clínicos y se ha profundizado en el entendimiento de la especificidad de los anticuerpos antiplaquetarios y su relación con el pronóstico y la respuesta a los tratamientos, así como en la mejora de la estrategia diagnóstica y del manejo de los pacientes con los agonistas del receptor de la trombopoyetina una vez ha fallado el tratamiento de primera línea (esteroides e inmunoglobulinas en caso de hemorragia vital).
"El avance en el conocimiento de la homeostasis megacariocítica y plaquetaria ha permitido, por un lado, la llegada de nuevos fármacos y, por otro, el reconocimiento de la especificidad del anticuerpo antiplaquetario como un posible predictor de respuesta a diversos tratamientos en PTI", ha afirmado el experto.
No obstante, hay muchas cosas que todavía no se saben, como el desencadenante del proceso, ya que "existe una predisposición genética todavía no definida", señala.