Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un hombre que mató a su hija recién nacida saldrá de prisión en 18 meses

Un padre que mató a su hija recién nacido cuando su llanto interrumpió su juego de ordenador saldrá de la cárcel en 18 meses. Christopher Sellman perdió la paciencia con su pequeña apenas una hora después de que su novia le dejara solo por primera vez con su hija recién nacida. Tanto le alteró el llanto de la niña, que la golpeó contra una mesa para cambiar pañales y la mató.
La niña, de 25 días, Tiffany Sellman Burdge, sufrió un fallo del corazón y hematoma cerebral. Murió en el hospital el día después de la paliza, según informa Dailymail.com.
Los servicios sociales británicos ya habían sido advertidos por los padres de Sellman de que podía constituir un peligro para la niña, pero las advertencias fueron ignoradas. Ya se le había retirado la custodia de otros dos niños a su cuidado.
Aunque fue condenado a cinco años de cárcel, podría salir libre en menos de la mitad de ese tiempo debido a que ya ha pasado un año en prisión mientras esperaba el juicio.
Un informe oficial sobre la muerte de Tiffany señala que podría haberse evitado si los trabajadores sociales y las agencias de salud hubieran hecho caso de las advertencias de los abuelos de la niña.
El juez indicó que Tiffany era inusualmente vulnerable porque había sufrido una fractura cerebral en su nacimiento, pero señaló que "cualquier bebe de un mes es pequeño, frágil y vulnerable".
Era la primera vez que su novia, Pamela Burdge, había dejado a Sellman con Tiffany en su casa de Kent. Inicialmente, Sellman declaraó que el viento había hecho caer al bebé y que se quedó 'deslabazado' y pálido. Después dijo que había tropezado y se le había caído, por lo que se dio un golpe en la cabeza con la mesa de cambiar pañales.
Un jurado le condenó por homicidio involuntario. Sellman ya había sido advertido por negligencia cuando en 2004 su hijo, de una relación anterior, sufrió "hematomas faciales" no accidentales. Los servicios sociales le quitaron al niño y otro pequeño debido a las "condiciones de falta de higiene y suciedad" de la casa de Sellman.
Los expertos concluyeron que él era peligroso para los niños y sus propios padres avisaron a un trabajador social y un visitador de la seguridad social cuando Pamela Burdge se quedó embarazada, debido a sus temores por la seguridad del bebé. Sus temores no eran infundados.