Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El autor de 'La conjura de los ignorantes' defiende que los pedagogos han dejado "sin contenido" la educación española

Ricardo Moreno Castillo, autor del 'Panfleto antipedagógico', publica ahora 'La conjura de los ignorantes. De cómo los pedagogos han destruido la enseñanza' (Pasos Perdidos), un libro en el que argumenta con textos de pedagogos la "vaciedad" de esta "pseudociencia", que, a su juicio, ha dejado "vacía de contenido" a la educación española.
En una entrevista con Europa Press, este catedrático de Matemáticas de instituto jubilado señala que la pedagogía es una "jerga", un lenguaje que "puede vaciar la realidad hasta dejarla sin contenido", que demuestra con la exhibición en su libro de textos escritos por "adictos a la pedagogía".
Moreno Castillo dice que el "declive" de la calidad del sistema educativo no ha sido fruto de circunstancias "fortuitas", como los cambios sociales o una mayor presencia de alumnado inmigrante, sino de la reforma de 1990 (LOGSE), un "disparate" con resultados "demoledores". "El tiro de gracia a la educación española se lo dio la LOGSE", sostiene.
No obstante, advierte de que la educación en España empezó su declive con el ministro de Educación Villar Palasí, entre 1968 y 1973, tras reducir el Bachillerato de siete a cuatro años, suprimir las reválidas y "dar cancha a los pedagogos". "Esto lo olvidan muchos 'progres' desmemoriados: la jerga pedagógica entró de la mano de un ministro de Franco", añade.
Recuerda que, después, la LOGSE aprobada por el PSOE redujo el Bachillerato a dos años y amplió la enseñanza obligatoria de los 14 a los 16, lo que produjo, a su juicio, que el nivel educativo "bajara en picado" y la mala educación "subiera como la espuma".
Moreno Castillo propone una enseñanza común hasta los doce años, un Bachillerato de seis años para quienes quieran seguir estudios universitarios y, para los que no estén interesados en esa vía, una Formación Profesional "digna". Asimismo, añade que esta decisión no sería "irreversible", pues habría cursos puente y convalidaciones para quienes cambiaran de idea.
EL BUEN PROFESOR
Sobre el profesorado, afirma que hasta hace poco, el nivel de los docentes de instituto era alto porque, además de ser "amantes del saber, no interesados en la Universidad", tenían que pasar una dura oposición.
"La primera razón ha volado y la segunda, gracias a la presión sindical, también: ha habido oposiciones en las que se suspendía con un 10 y se aprobaba con una nota ínfima porque se sumaban no sé qué méritos", critica.
Para el autor de 'La conjura de los ignorantes', el buen profesor tiene que "amar" aquello que enseña para poder transmitirlo; ponerse en el lugar de sus estudiantes, "porque sigue siendo un estudiante"; tener buena memoria para recordar lo que le molestaba de sus malos profesores y así "no repetir sus errores"; ser paciente y tener mano izquierda y claridad expositiva.
Preguntado por la formación de los jóvenes españoles y si cree que son los más preparados de la historia, este catedrático de instituto lo niega y argumenta que los problemas de Matemáticas que era capaz de resolver un alumno de 3º de BUP, ahora, un estudiante de 1º de Ingeniería no lo es.
Asimismo, subraya que la redacción y ortografía de muchos licenciados son "desastrosas" y que en las facultades de Filología "cada vez es más difícil" explicar etimología o gramática por el "escaso nivel en lenguas clásicas".
NUEVAS TECONOLOGÍAS Y DEBERES
Moreno Castillo también señala sobre las nuevas metodologías de la educación, entre las que se encuentra el uso de las pizarras digitales y los ordenadores y tabletas en el aula, que las nuevas tecnologías "no resolverán los problemas de disciplina ni los del bajo nivel de conocimientos". Es más, defiende que "sería un alivio" que la escuela fuera un lugar libre de cables, pantallas y ordenadores, donde "funcione la palabra viva entre maestros y discípulos".
En cuanto a la eliminación de libros de texto, considera que es algo que "no tiene importancia" y que él nunca los ha usado. Sin embargo, advierte de que la eliminación de exámenes o las llamadas 'clases invertidas' que llevan a cabo algunos centros considerados innovadores son un "delirio" y "un paso más hacia una nueva época oscura".
Preguntado por el estudio reciente de la OMS que alerta de que los alumnos españoles están muy estresados por la carga de deberes, el autor de 'La conjura de los ignorantes' sostiene que el aprendizaje tiene una parte "insoslayable" de trabajo en casa y advierte de que las tareas en casa son "indispensables", pero dejando tiempo para que el alumno descanse y juegue con los amigos.
"No hay que ser megalómanos: una breve redacción enseña más y en menos tiempo que trabajos supuestamente 'investigativos' de cortar y pegar", asevera