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Cuando el suelo respira y no es una ilusión óptica

El fuerte oleaje es el responsable de que en una localidad costera italiana parezca que el suelo respira. La razón: Cuando el agua pasa bajo él, las baldosas se elevan para volver a colocarse en su sitio perfectamente. A pesar de que existen varios respiraderos, estos no son suficientes  se provocan los peculiares soplidos.