Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Las imágenes de la autopsia de Nagore repugnan a su asesino confeso

Ni el asesino confeso de Nagore ha podido soportar ver las fotos de su cadáver. Según el forense, José Diego le causó lesiones vitales antes de morir y después de muerta. Las fotos de la autopsia son tan duras que uno de los miembros del jurado casi se desmaya. Nadie puede creerse que un joven aparentemente tan normal haya cometido un asesinato. Su primera novia asegura que no era agresivo en el sexo. Los psiquiatras que hablaron con él dos días después del crimen dicen que no sufre ningun trastorno y concluyen que José Diego es totalmente normal, pero fue capaz de matar.
"Jamás se ha pasado de la raya, nunca", sentencia su ex novia. A veces, cuando él quería mantener relaciones sexuales, dice  que "se ponía un poco pesado hasta que le decía que parase", y no había problema. Es el recuerdo que la ex novia de José Diego Yllanes, asesino confeso de Nagore Laffage, a la que conocía por se alumna en prácticas de psiquiatría de la clínica en la que él era residente y a la que supuestamente estranguló e intentó descuartizar la primera noche de Sanfermines de 2008.
En la quinta jornada del juicio por el asesinato de Nagore, los amigos, compañeros y profesores de Yllanes coinciden en calificarlo como un joven normal. "Era inteligente, trabajador, sacaba buenas notas", recuerda una de sus profesoras.
Esta imagen de su entorno coincide con la que determinaron los psicólogos que lo han analizado. "Es un hombre muy normal", sentencia su psiquiatra. Sin embargo, fue capaz de matar, y con tal brutalidad que las imágenes  de los resultados de la autopsia, que se han proyectado en el juzgado, ha provocado que incluso el juez se viese obligado a proponer interrumpir el juicio por si el acusado necesitaba parar o "si iba a vomitar". Uno de los miembros del jurado casi se desmaya. IM