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Una misionera que estuvo en Sierra Leona: "En España hay poca esperanza, allí menos"

La misionera española en Sierra Leona Patricia Domingo ha considerado adecuada la repatriación de los dos religiosos españoles que finalmente fallecieron por ébola y ha señalado que "si en España hay pocas esperanzas, allí -en Sierra Leona- hay menos".

"Yo los hubiera repatriado también, otra cosa es que como misionero quieras estar allí, pero no era lo más prudente. ¿Qué vas a hacer? ¿Decirles que se apañen? Allí no hay nada", ha explicado la misionera, que regresó a España a mediados de agosto y que ha ofrecido este viernes una rueda de prensa en el Arzobispado de Pamplona junto con el arzobispo Francisco Pérez para presentar el Domund, la jornada de apoyo a los misioneros.
Patricia Domingo, una médico de 37 años que trabajaba en una clínica en Sierra Leona y que regresó a España a mediados de agosto, ha explicado que en el país africano "la situación es muy dramática" y ha considerado que lo que se está viviendo en España es "demasiado alarmista".
Ha indicado que cree que "tampoco hay riesgo para la población, una persona se ha contagiado y hay que rezar mucho por ella porque su situación es muy crítica, pero la sociedad en general está a salvo, ya están aislados todos los posibles contactos de la auxiliar".
Patricia Domingo ha explicado que "a lo mejor en la práctica faltaría más entrenamiento" para que los profesionales sanitarios se pongan sus equipos, "porque eso es difícil, pero yo creo que la gente en España más o menos está concienciada y los sanitarios de los hospitales saben cómo tratar a una persona altamente contagiosa".
"Aquí en España puede ser que haya habido un error en lo que haya sido, pero hay sitios de seguridad, con cámaras de aislamiento, con equipos especiales, para mi no hay punto de comparación. Allí hay 7.500 afectados. Ahora todo se ha centrado aquí, cuando la alarma real es allá", ha explicado la misionera clarisa del Santísimo Sacramento, nacida en Alemania y que desde los nueve años vivió en Castellón. Lleva tres años en Sierra Leona y actualmente está en Navarra en el colegio mayor de las clarisas del Santísimo Sacramento.
"NIÑOS EN CONDICIONES TERRIBLES"
La doctora ha explicado que su grupo de misioneras no quería dejar la misión ni cerrar la clínica en el país africano, "porque sabemos lo que hay en Sierra Leona, que es muchísima malaria, una media de 40 ó 50 pacientes al día, niños con malaria, algunos en unas condiciones terribles, algunos con vómitos, hay fiebre tifoidea". "No todo es ébola, no podíamos cerrar la clínica, ¿qué hacen los niños con malaria si cerramos la clínica?", ha planteado.Sin embargo, ha explicado que no han tenido "más remedio que cerrar" ante la incapacidad de diferenciar diagnósticos adecuados a los pacientes. "Ahora que se ha extendido tanto el ébola, no puedes hacer un diagnóstico diferencial entre malaria, fiebre tifoidea y ébola. ¿Qué pasa si mandas a un paciente con ébola a casa? Es una imprudencia", ha señalado.
Al mismo tiempo, Patricia Domingo ha señalado que en Sierra Leona "corrió la mentira de que se estaban poniendo inyecciones letales a los enfermos de ébola", tras lo que las personas dejaron de acudir a los centros médicos.
La misionera ha explicado que en esta situación la gente está viviendo en sus villas. "En una chocita que construyen a mano viven 30 personas en el suelo, no tienen camas", ha apuntado, para decir que "hace falta que organismos internacionales fuertes vayan allí a ayudar".
Respecto a su futuro, ha indicado que su deseo es volver a Sierra Leona, pero ha explicado que no es algo que depende de ella. "Yo haré lo que me manden. Si me dicen que me voy mañana, yo me voy mañana, mi deseo es volver", ha indicado.