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La sal, una munición contra la nieve muy perjudicial para el medio ambiente

La sal es la munición imprescindible que cada invierno se utiliza para luchar contra la nieve y el hielo. Sin embargo, poca gente repara en que el cloruro sódico es también muy perjudicial para el medio ambiente. Cuando se produce el deshielo esa agua lleva ya incorporada una gran cantidad de sal, contaminando gravemente arroyos y acuíferos.
El Plan de Nevadas del Gobierno prevé arrojar este invierno 16.524 toneladas de sal sobre el viario público. Si a esa cantidad le sumamos la utilizada por los ayuntamientos la cifra asciende hasta situarse entre las 300.000 y 480.000 toneladas, según las estimaciones del Instituto de la Sal.
Por eso, en otros países llevan años utilizando compuestos menos contaminantes, como el cloruro cálcico. Una sustancia que es mucho más cara pero que se mantiene activa hasta los 35 grados bajo cero. La Comunidad de Madrid ya la ha probado este año.
También existen otros productos químicos menos agresivos con el medio ambiente, como la salmuera -sal disuelta en agua, lo que reduce la concentración-, o incluso sustancias del tipo del acetato de calcio y magnesio o el acetato de potasio, base de los anticongelantes comerciales libres de cloro.
Otras alternativas más tradicionales pero no por ello menos eficaces son arena, gravilla o cenizas tienen un efecto parecido a la sal y no contaminan.
 
EBP