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Una normativa propia para vías secundarias podría salvar la vida a 235 personas al año, según el presidente de la AEC

El presidente de la Asociación Española de la Carretera (AEC), Juan Francisco Lazcano, aboga por la puesta en marcha de una normativa específica para las vías secundarias, una situación que, según un estudio elaborado por la AEC, supondría 'salvar la vida' a unas 235 personas en un año, puesto que se evitarían el 23 por ciento de los accidentes con víctimas.
Lazcano ha indicado que en el Plan Específico de Seguridad para carreteras de un carril por sentido que ellos proponen, se contemplan, entre otras muchas actuaciones, incluir un refuerzo de la señalización, la adecuación de los trazados, la implantación de sistemas de alerta de peligro, la eliminación de obstáculos en los márgenes, la reducción de pendientes laterales y, en su caso, la instalación de sistemas de contención apropiados para todos los usuarios.
"En un escenario pesimista, la implantación de éstas y otras medidas de seguridad podrían 'salvar la vida' a 235 personas, el 25 por ciento de los fallecidos registrados en 2015", ha insistido el presidente de la asociación.
La diferencia de siniestralidad entre vías secundarias y de alta capacidad (autopistas y autovías) se observa en las cifras: el 80 por ciento de las muertes en las carreteras españolas se producen en vías secundarias. Para Lazcano, la clave de esta situación está en "los adelantamientos".
Así, ha señalado que "en las autopistas se realizan de manera segura, al contar con carriles adicionales", pero en las vías convencionales "aumenta considerablemente el riesgo de colisión frontal", además de los cruces, intersecciones o los carriles de incorporación, que incrementan el riesgo de accidente "frontolateral".
"En nuestro país más del 40 por ciento de los accidentes se produce por salida de vía. Si bien es cierto que los conductores deben ajustar la velocidad de los vehículos a las características de la vía, no lo es menos que se puede reducir la gravedad de los accidentes actuando sobre los márgenes de las carreteras", ha declarado.
En este sentido, el presidente de AEC explica a Europa Press que la convivencia de distintos tipos de tráfico --pesados, bicicletas, motocicletas, coches o vehículos industriales-- complica aún más la circulación en carreteras convencionales.
ITINERARIOS SEGUROS PARA CICLISTAS
Desde la AEC abogan por una convivencia entre vehículos a motor y ciclistas y peatones, considerados como usuarios vulnerables. En este caso, la asociación propone el diseño de itinerarios seguros para ciclistas, a fin de que puedan circular en carretera con un arcén de anchura suficiente.
Lazcano también plantea reducir los desplazamientos nocturnos de peatones, proporcionándoles alternativas de transporte. En este sentido, apunta que haría falta una "fuerte labor de difusión y concienciación, sobre todo en municipios pequeños".
Del mismo modo, plantea la restricción a la circulación de vehículos pesados en determinados tramos de carreteras convencionales con problemas de accidentalidad, siempre que exista una alternativa de alta capacidad. "Sería también una medida positiva para mejorar esta convivencia", ha señalado.
REDUCCIÓN DE VÍCTIMAS DE TRÁFICO
En cuanto a la situación de siniestralidad en las carreteras, Lazcano indica que "las cifras hablan por sí solas" y que la curva de evolución de la accidentalidad en los últimos años se ha convertido "en un línea prácticamente horizontal". A su juicio, el hecho de que 2015 haya terminado con 6 víctimas menos que 2014 da la sensación de que "se ha tocado fondo" en el descenso y que "las políticas de presión y control sobre los ciudadanos ya no dan más de sí".
Lo que, según Lazcano, se debería de hacer es analizar en qué puntos y en qué colectivos se están produciendo los principales problemas y "actuar directamente sobre ellos". Así, indica que se podrían llevar a cabo "inspecciones de seguridad vial en todas las intersecciones de la red convencional", porque, "mejorando accesos, reforzando la señalización con paneles direccionales y un balizamiento adecuado y aumentando la visibilidad, se pueden reducir el número de siniestros y su gravedad, además con un coste asequible".
"Y por supuesto, el mantenimiento del firme en óptimo estado", ha recalcado Lazcano, para quien un firme con baches, roderas o agrietamientos gruesos supone "un problema, no sólo de comodidad en la circulación, sino también de seguridad para los usuarios, especialmente con los más vulnerables, como los motoristas".
SOBRE EL ESTADO DE LAS VÍAS ESPAÑOLAS
Precisamente sobre el estado de las carreteras españolas, ha explicado que durante las últimas décadas "se ha experimentado una transformación viaria importantísima" con 15.000 kilómetros de autopistas y autovías, lo que ha convertido al país "en el primero de Europa con más carreteras de alta capacidad" y "con estándares de calidad por encima de la media".
Aún así, ha reconocido que no están "resueltas todas las conexiones" y que en algunos tramos "se detectan problemas de capacidad". Además, apunta que en cuanto a vías convencionales, existen "carencias importantes de conservación". Esto se debe, según ha señalado el presidente de la AEC, al "déficit en mantenimiento" que ha ido aumentando con la crisis.
Por ello, Lazcano es partidario, como se hace en otros países, de un "sistema estable de financiación de infraestructuras viarias que no dependiera tanto de los vaivenes de la economía". Del mismo modo, y en materia de Seguridad Vial, propone la construcción de 'carreteras 2+1'.
Este proyecto parte de la una vía de carril único por sentido a la que se le construye un tercero de circulación alterna durante un número determinado de kilómetros. El presidente de la asociación alerta de que "no se trata de carriles reversibles", sino que se delimitan mediante una barrera para que los coches no puedan invadir la calzada cuando no les corresponda.
Lazcano, que ha sido reelegido como presidente de la AEC la pasada semana, ha apuntando que en España es preciso superar el concepto 'planificar infraestructuras para los territorios' y sustituirlo por 'planificar movilidad y logística', es decir, 'planificar infraestructuras para las personas'. Además, aboga por abordar la conservación de las carreteras en base a criterios de gestión, maximizando la utilización de recursos con procedimiento de gestión a medida.
"La política viaria debe partir de la concepción de la carretera como servicio público", ha señalado Lazacno, lo que, a su juicio "es sinónimo de uso público carácter público y responsabilidad pública". "Es el servicio público que atiende a más ciudadanos diariamente", ha recordado.