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Los operadores reclaman más inversión para modernizar las infraestructuras e incluir todos los costes en la tarifa

Las empresas operadoras del sector del agua han denunciado que el déficit en las inversiones acumulado desde 2006 a 2007 está provocando un envejecimiento y deterioro de las infraestructuras de agua, lo que conlleva un repunte del coeficiente de agua no registrada, al tiempo que insisten en la necesidad de que se incorporen a la factura todos los costes asociados a este servicio público, de modo que el importe a pagar por abrir el grifo podría incrementarse entre el 50% y el 100 por ciento.
Así lo han asegurado los presidentes de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS), Fernando Morcillo, y el presidente de la Asociación Española de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua a Poblaciones (AGA), José Carbonell, que han presentado los datos de la XIII Encuesta de suministro de agua potable y saneamiento de España --que se realiza cada dos años--.
Durante la presentación han subrayado también la necesidad de que se cree en España un órgano regulador que sirva para clarificar y homogeneizar los criterios para lograr una mayor transparencia y que las tarifas sean equiparables.
La encuesta, realizada por estos dos operadores que ofrecen los servicios de agua para más del 80 por ciento de la población y del 90 por ciento de los municipios con más de 100.000 habitantes, refleja que AGA y AEAS suministra más de 4.150 millones de metros cúbicos de agua y cuenta con una capacidad de agua almacenada en los depósitos para abastecer dos días de agua a la población porque, según Morcillo, "las infraestructuras en España son robustas".
En concreto, ha indicado que en todo el país hay una red de 160.000 kilómetros en tuberías, lo que equivale a dar la vuelta al mundo cuatro veces o a la mitad de la distancia entre la Tierra y la Luna y, para la recogida de aguas fecales, una media de 2,2 metros de tubería por persona, lo que equivale a dar tres veces la vuelta al mundo.
Además, Morcillo ha destacado que en estos dos años ha vuelto a bajar el consumo doméstico y, frente a los 148 litros por habitante y día de 2004, en 2013 se han consumido 112 litros por habitante y día. "En las grandes ciudades se gasta menos agua por persona porque hay mayor preocupación y cuidado con el consumo", ha apuntado. En comparación con otras capitales europeas, la media española está en el rango bajo de consumo personal, muy cerca de Copenhague (Dinamarca), con 104 litros por persona y día, frente a 143 litros por persona y día de Viena (Austria) y los 464 litros por persona y día de Milán (Italia).
Sin embargo, la media española de la dotación por habitante y día, que incluye el agua gastada en oficinas, comercios o riego de parterres, se eleva hasta los 241 litros por persona y día. Sin embargo, aquí en estos dos años que refleja la encuesta, hay un cierto repunte, ya que en 2010 esta cifra era de 236 litros por persona y día. Detrás de este dato es donde reside la demanda de estas dos organizaciones de modernizar las infraestructuras del agua.
"Llevamos siete u ocho años con descenso de inversiones y esto provoca la tendencia positiva, ya que gran parte de las dotaciones de distribución tiene una antigüedad de 30 años o más", ha insistido Morcillo que ha cifrado en unos 10.000 millones de euros hasta 2020 las necesidades de "rejuvenecer y mejorar" estas instalaciones.
INCORPORAR COSTES = DUPLICAR LA TARIFA
En total, han calculado que se deberían destinar hasta un 30 por ciento de la factura a la inversión y, si se trasladaran todos los costes al consumidor, cada español pagará entre un 50 y un 100 por ciento más. Es decir, que en una factura bimensual de 20 euros, se pasaría a pagar entre 30 y 40 euros.
En todo caso, Morcillo ha asegurado que el sector no está pidiendo que suba la factura del agua, sino que se trasladen todos los costes y servicios a la tarifa, en la línea con lo que sucede en otros países europeos. "Nos parece coherente que nos movamos como el resto de Europa, aunque esta subida debería ser gradual", ha apostillado.
Por otro lado, Carbonell ha manifestado que el sector cree que sería "muy útil" un órgano regulador que pueda armonizar la prestación del servicio y alcanzar mayor transparencia y lograr que las tarifas del agua de una ciudad pueda equipararse con los de otras, aún con precios distintos, el consumidor pague por los mismos conceptos.
En la actualidad, Carbonell ha indicado que el precio medio del agua para el consumo doméstico en España es de 1,59 euros por metro cúbico, de los que 0,92 euros/m3 (58%) corresponde al servicio de abastecimiento y 0,67 euros/m3 (42%) a los servicios de saneamiento. Con esta cantidad, que equivale al precio de una caña de cerveza, se puede abastecer de agua durante 2,6 días a una familia de tres miembros. En el consumo familiar, el agua supondría un 0,8 por ciento del total de sus gastos, frente al 3 por ciento del teléfono y ha recordado que el 88 por ciento de los usuarios tienen posibilidad de acogerse a algún tipo de bonificación (el 50% por ser familia numerosa; el 10,3% por nivel de renta y un 18% por otros motivos).
Finalmente, ambos han mostrado su satisfacción por que este sector es uno de los que menos reclamaciones tienen por parte de los clientes, que suponen el 1,2 por ciento de reclamaciones anuales por número de cliente y, de estas, el 56% se deben a errores de facturación y el 55% del total se resuelven a favor del cliente.