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Los "padres" del móvil y del email aseguran que todavía "queda mucho por hacer"

En la imagen, el ingeniero estadounidense Raymond Samuel Tomlinson (i), que junto a su compatriota Martin Cooper (d), han sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2009 por su aportación al desarrollo del correo electrónico y de la telefonía móvil. EFE/Archivotelecinco.es
Los ingenieros Raymond Tomlinson y Martin Cooper, considerados los padres de dos servicios que revolucionaron las comunicaciones en el siglo XX, el correo electrónico y la telefonía móvil, respectivamente, aseguraron hoy a EFE que todavía "queda mucho por hacer" en este campo.
Tomlinson y Cooper fueron galardonados con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, que recibirán de manos del heredero de la Corona española, Felipe de Borbón, en una ceremonia que se celebrará en la comunidad autónoma de Asturias (norte español) en octubre.
Ambos coincidieron en declararse muy "honrados" por el galardón.
Tomlinson, responsable del nacimiento del correo electrónico, consideró que en la tecnología "siempre hay retos" y uno de ellos, dijo, será lograr una distribución de Internet más equitativa "proporcionando las infraestructuras necesarias para facilitar el acceso al email".
El ingeniero, de 68 años, recordó sus comienzos en la compañía Bolt Beranek and Newman (BBN), donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera, y aseguró que "vamos a ver cada vez más y más acceso" a las redes, también en los lugares más remotos.
Tomlinson comenzó trabajando en un programa para enviar mensajes a otros usuarios de un ordenador, "pero sólo a los usuarios de un mismo ordenador, no había ninguna red involucrada", señaló.
En 1971, con la expansión de las redes de comunicaciones e Internet, la curiosidad de Tomlinson le llevó a investigar cómo conseguir, enviar y recibir mensajes de un ordenador a otro.
"Quería extender esa capacidad para usar la red y enviar mensajes a la gente que estaba trabajando en otros ordenadores, más allá del con el que estaba trabajando yo", y lo consiguió.
El problema era encontrar un elemento que separara el nombre del usuario del ordenador del de la red utilizada para enviar el mensaje, para lo que decidió utilizar la arroba "@", un carácter hasta entonces casi inútil en el teclado.
Este hallazgo revolucionó el sistema de comunicaciones del siglo XX de todo el mundo, que entró de lleno en la era de Internet.
El ingeniero destacó el "gran potencial" de su descubrimiento "para llegar a cientos de miles de personas", algo que confirman los 1.500 millones de correos electrónicos que circulan en la red.
Por su parte, Martin Cooper, considerado padre de otra de las tecnologías del milenio: el teléfono móvil, explicó a EFE que los dos hallazgos se han convertido en una suerte de "sinergia" en el siglo XXI en el que los teléfonos móviles con Internet y los servicios de Internet para el móvil complementan uno con otro.
El ingeniero, de 81 años, aseguró que "éste es sólo el principio de la revolución de las comunicaciones inalámbricas".
En declaraciones a EFE, Cooper se sintió "honrado" por el premio, y afirmó que, "en el futuro, las compañías de teléfono permitirán nuevas aplicaciones y servicios que ayudarán a las personas a vivir mejor".
Asimismo, continuarán "la combinación de los conceptos de la tecnología inalámbrica, Internet y correo electrónico" para la conexión interpersonal y otras aplicaciones que se podrán emplear con fines sanitarios, por ejemplo para prestar asistencia inmediata.
Cooper recordó que comenzó en el desarrollo de sistemas de radio portátiles para agentes de policía en Motorola en 1954, pero "nuestra intención era que todo el mundo pudiera comunicarse".
El 3 de abril de 1973 realizó la primera llamada desde el primer teléfono considerado "móvil". "Después de tres meses de trabajo en el laboratorio "construimos el teléfono del futuro", dijo el ingeniero, que aseguró que "todavía hay mucho por hacer".
Posteriormente, formó con su esposa una empresa dedicada a la telefonía móvil y, en abril de 1992, fue uno de los fundadores de la empresa ArrayCoom, dedicada la tecnología de antenas y telefonía móvil, de la que es consejero delegado.