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La presencia del VIH puede acelerar la progresión de la hepatitis C y causar un mayor daño hepático

El experto en enfermedades infecciosas y miembro de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), el doctor Juan Berenguer, ha asegurado que la coinfección por el virus de la hepatitis C (VHC) y el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) "puede suponer una progresión más rápida de la hepatitis C y, como consecuencia, un mayor daño hepático".
Según la SEIMC, la hepatitis C sigue siendo la principal causa de comorbilidad en pacientes de VIH. En este sentido, han explicado que 3 de cada 10 pacientes infectados por VIH en España también lo están de hepatitis C, lo que supone que entre un 30 y 50 por ciento de las personas con VIH también están infectadas por el VHC.
Estos dos virus se transmiten por vías parecidas, lo que hace que muchas personas estén infectadas a la vez por ambos virus. Los grupos de riesgo predominantes son drogodependientes que utilizan jeringuillas, personas que se han sometido a una transfusión y personal sanitario, según la SEIMC. Además, al ser una enfermedad asintomática, la mitad de los afectados por el virus ignora que padece la enfermedad.
De este modo, en este tipo de pacientes es "importantísimo considerar un tratamiento efectivo, dado que cuando se logra erradicar el VHC se reducen, no sólo las complicaciones hepáticas, los trasplantes y la muerte de causa hepática, sino también la progresión de la infección por VIH", ha señalado este experto en el Congreso anual de esta sociedad celebrado en el Palacio de Congresos de Valencia.
REVOLUCIÓN FARMACOLÓGICA EN EL ABORDAJE DEL VHC
En cuanto al abordaje del VHC, los expertos que se han reunido en este congreso han señalado que se está viviendo una revolución farmacológica que abre el camino a la curación. Según Berenguer, "los tratamientos van a ser orales sin interferón y más cortos, entre 8 y 12 semanas de duración" y, además, ha dicho que "tendrán muy pocos efectos secundarios", todo ello "con tasas de curación que se acercarán al 100 por ciento".
En cuanto a la prevención para no contagiarse, la SEIMC ha remarcado "dos pilares básicos", los cuales son evitar la exposición a sangre y las relaciones sexuales sin protección. "Extremar las medidas de prevención se hace vital para poder controlar la expansión del virus, hay que recordar que la hepatitis C es la principal causa de cirrosis el mundo y el principal motivo de trasplante hepático en los países desarrollados", ha apuntado Berenguer.