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Las mallas quirúrgicas reduce la aparición de hernias en la cirugía de pared abdominal

La colocación de mallas quirúrgicas en las operaciones de pared abdominal como las hernias paraestomales, sobre todo en las colostomías, puede reducir la aparición de nuevas hernias, según han destacado los asistentes a unas jornadas organizadas por el Hospital San Agustín de Avilés, en colaboración con Ethicon.
Las hernias de la pared abdominal son uno de los trastornos más comunes que precisan de una intervención quirúrgica de pared abdominal para su solución definitiva, y entre las causas que obligan a pasar por el quirófano están los problemas de dolor, pérdida de fuerza y función de la pared abdominal.
Estas hernias se producen cuando surge una protuberancia de un órgano o tejido a través de un orificio anatómico o de cicatrices, causadas por una debilidad o desgarro de la pared abdominal y que puede ser consecuencia de una lesión, envejecimiento o una causada por una incisión quirúrgica antigua.
Para su tratamiento y para evitar complicaciones resulta esencial las tecnologías empleadas en la cirugía, como las mallas quirúrgicas, ya que "si no se colocan la aparición de hernias supera el 50 por ciento de los casos, sumando además que la reparación de la hernia paraestomal supone mucha complejidad y recidivas de un 15-17 por ciento", ha indicado José Ignacio Jorge Barreiro, jefe de Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital San Agustín de Avilés.
Asimismo, este experto ha destacado la importancia de realizar un correcto cierre a la hora de reconstruir la pared, ya que para ello es necesario un buen conocimiento de la anatomía y de las técnicas por parte de los cirujanos.
"Algunas tecnologías como estas mallas o suturas permiten obtener mejores resultados en el paciente y aumentar la probabilidad de que no vuelvan a aparecer nuevas hernias", ha añadido Isabel García Bear, directora del curso y adjunta del Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital San Agustín de Avilés.
CIRUGÍA ABIERTA O LAPAROSCÓPICA
Por otro lado, la cirugía de pared abdominal dispone de varias técnicas o métodos de realización en función del tamaño de las hernias que presenta en cada paciente, y se distingue entre cirugía abierta y mínimamente invasiva o laparoscópica.
Esta última, pese a que no se puede realizar en todos los pacientes (ya que implica realizar la cirugía con un orificio que no supere los 10 centímetros), supone importantes ventajas ya que produce menor agresión quirúrgica y un rápido y mejor postoperatorio, lo que facilita una incorporación temprana a una vida normal de los pacientes que se someten a ella.
"Este tipo de cirugía mínimamente invasiva, requiere un aprendizaje, por ello es necesario que los cirujanos que las practican tengan una formación de más alto nivel para su intervención con el fin de que puedan tener mejores resultados en el paciente, y para ello Johnson apoya y apoyará estos espacios de formación", señala Rocco De Bernardis, director general de Johnson and Johnson Medical.