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La silla de ruedas donde trasportaron a Marta llevó a la Policía hasta Miguel

Miguel Carcaño podría enfrentarse a 52 años de cárcel. Foto: EFEtelecinco.es
Según informa el diario 'El Correo', la declaración de un vecino de Miguel, que dice que le vio manipulando una silla de ruedas en la calle León XIII sobre la una de la madrugada, es "el pilar básico que sustenta la investigación".
En el auto del juez afirma que la declaración "certera y creíble" del testigo fue lo que permitió que la Policía dudara de la declaración de Miguel Carcaño. El testigo describió con detalles la silla y explicó que recordaba que la madre del joven era minusválida, además afirmó que se cruzó en dos ocasiones con Miguel, una de ellas iba con su novia y ella también vio al presunto asesino con la silla.
El testimonio, además, está apoyado, según el citado diario, por otro testigo que vio esa misma noche a dos hombres con las cabezas "tapadas con las capuchas de sus sudaderas, empujando una silla por León XIII con un bulto rígido apoyado transversalmente sobre los reposabrazos de la silla".
El relato de los hechos
Además, en el auto, el juez Francisco de Asís Molina considera que Miguel Carcaño y el menor conocido como el 'Cuco' violaron, estrangularon y mataron a la joven por negarse ésta a darle un beso al asesino confeso.
El gesto de Marta desató la ira de Miguel, que "encolerizado, asestó un primer puñetazo en la cara a la joven, que fue seguido por otros tantos golpes y puñetazos propinados por Miguel y el menor". Posteriormente ambos la violaron y la asfixiaron con "un cable eléctrico tipo alargadera". Posteriormente pidieron ayuda a Samuel Benítez, que fue con el menor a buscar un coche. Cuando regresaron se encontraron con Miguel y su hermanos preparando el cuerpo.
El juez considera que, "sin prejuzgar en modo alguno y a salvo de ulterior calificación", y teniendo en cuenta las peticiones de Fiscalía y acusación particular, a Miguel se le podrían imputar dos delitos de agresión sexual, uno de asesinato, otro contra la integridad moral y otro de profanación de cadáveres, mientras que a los otros tres imputados se le podrían imputar un delito de encubrimiento, otra contra la integridad moral y un último de profanación de cadáveres, añadiendo a Francisco Javier un delito de amenazas condicionales.