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La situación se complica para Iñaki Urdangarin

Las cosas se están complicando para Iñaki Urdangarin. Mientras el duque de Palma disfruta de sus últimos días de vacaciones en el sur de Francia con la Infanta Cristina y sus cuatro hijos, el juez del caso Noós investiga a seis supuestos testaferros del exdeportista que desviaron fondos a Suiza.
Según el diario 'El Mundo', la pieza secreta del caso Urdangarin que investiga los delitos de tráfico de influencias, malversación de fondos públicos y fraude a la Administración por parte del yerno del Rey a través del Instituro Noós, profundiza en los movimientos, las sociedades pantalla y las personas que supuestamente permitieron el desvío de dinero a cuentas suizas sin pagar los impuestos a la hacienda pública española.
Según el citado diario, el juez pretende interrogar a los supuestos implicados en una compleja red de testaferros, operadores y comisionistas de las cuentas suizas donde el Duque desvió dinero conseguido con sus negocios en España.
El yerno del Rey cobró hasta 375.000 euros por un sólo contrato de asesoramiento a la empresa valenciana Agval. El dinero se transfirió a dos cuentas en el extranjero cuyas sociedades pantallas han sido ya indentificadas en la investigación.
El primer hilo de investigación de este entramado fue una nota manuscrita de Julita Cuquerella, secretaría personal de Urdangarin, donde se fijaba el lugar al que había que transferir el dinero pagado por Agval.
Ahora Urdangarin se enfrenta al hecho de haber mentido ante el Juez, ya que en su primera declaración aseguró que el dinero de sus cuentas en Suiza era para pagar al empresario de origen jordano llamado Mansour Tabaa. Mientras la empresa Agval mantiene que los 375.000 euros eran el pago de los servicios de asesroamiento prestados por la empresa del marido de la Infanta Cristina.
Las cosas se le complican al polémico yerno del Rey.