Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La tasa de supervivencia al cáncer de pulmón es la que más ha aumentado, a pesar de ser el cáncer con mayor mortalidad

Casi medio millón de personas en España han muerto a consecuencia de un cáncer de pulmón en los últimos 25 años pero, a pesar de seguir siendo el de mayor mortalidad, "es el de mayor incremento global de supervivencia a nivel mundial, ya que ha subido un 10 por ciento, situándose en el 15 por ciento de los pacientes a los cinco años de diagnóstico", ha afirmado el secretario del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), Bartomeu Massuti.
No obstante, "esta muy lejos de los tumores como el de mama, con una supervivencia del 89 por ciento; el de próstata con un 99 por ciento, y el de colon con un 65 por ciento", ha continuado el doctor Massuti durante la presentación del informe '25 años de investigación y tratamiento del cáncer de pulmón en España' de GECP.
"Desde entonces hasta ahora se ha avanzado muchísimo, hemos mejorado en supervivencia y tratamiento, conocemos mejor sus mecanismos, pero el cáncer de pulmón sigue siendo un reto sanitario de primer orden", ha subrayado el presidente de GECP y jefe de oncología del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, Mariano Provencio.
"Si se miran las cifras globales, uno puede decir que no está satisfecho; en cambio, si uno es más frío, el tumor donde el impacto sobre el paciente más ha avanzado es el de pulmón", añade.
En este sentido, lo que más preocupa a los oncólogos españoles es el aumento de la mortalidad porque, en 2014, murieron un total de 21.270 personas, en comparación con 1991 que fallecieron 14.522, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
MAYOR INCIDENCIA EN LA MUJER
En el informe elaborado por GECP se constata el cambio de tendencia con la mayor presencia del tumor en las mujeres. "En la actualidad, el 20 por ciento de las muertes ya pertenecen al sexo femenino, mientras que en 1991 este porcentaje se situaba en torno al 10 por ciento", ha explicado el doctor Provencio.
Sin embargo, "entre los varones ha descendido un 23 por ciento desde 1991 y, actualmente, es estable", ha destacado el presidente quién ha añadido que también ha aumentado el número de casos de no fumadores a un 20 por ciento.
En el caso de las personas no fumadoras, no se conocen las causas reales que han propiciado este incremento, pero lo que se conoce es que "el comportamiento del tumor es distinto al de la persona fumadora con cáncer", ha indicado el experto.
Las estadísticas revelan que, en los últimos seis años, se ha producido un aumento de mortalidad en mujeres del 50 por ciento, mientras que en hombres se ha mantenido estable. Además, el grado de curación de este tipo de cáncer es muy bajo porque solo el 30 por ciento de los nuevos casos es operable, frente un 70 por ciento que no porque hay metástasis.
HÁBITOS DE TABAQUISMO
Los expertos del GECP también han alertado que la enfermedad seguirá avanzando entre el sexo femenino. Esto se debe, principalmente, a la incorporación de la mujer al hábito tabáquico, y pese a que el impacto de las leyes contra el tabaco están teniendo buenos resultados, los datos de consumo en las mujeres siguen siendo alarmantes.
"El hábito de tabaquismo no se abandona, lo que provoca un porcentaje alto de cáncer de pulmón al que se incorporan las generaciones más jóvenes", ha incidido el presidente de GECP, que añade que "el porcentaje de personas que ha dejado de fumar es superior a partir de la edad de 45 y 50 años, pero en menores de 30 años mínimamente se ha modificado".
La prevención, según han destacado, es la principal arma de lucha contra esta enfermedad y es que el 80 por ciento de los casos que se detectan son en personas fumadoras.
MEJORA EN LOS TRATAMIENTOS Y EN LA SUPERVIVENCIA
La mejora en la supervivencia al cáncer de pulmón se ha producido "bajando la incidencia porque es el cáncer más evitable y prevenible; mejorando las posibilidades de los pacientes con intervención quirúrgica; mejorando las posibilidades de diagnóstico; por el tratamiento post operatorio con quimioterapia y fármacos citotóxicos; por la posibilidad de combinar quimioterapia y radioterapia, y por las posibilidades de la inmunoterapia", ha indicado Bartomeu Massuti.
Respecto a la inmunoterapia, "consigue que las propias células de inmunidad reaccionen frente al cáncer; el desarrollo de la inmunoterapia comenzó con el melanoma y la segunda área de desarrollo ha sido en el cáncer de pulmón", añade. Además, "está ubicado como el segundo tratamiento de la enfermedad diseminal, en caso de metástasis, cuando la quimioterapia deja de ser eficaz o es refractoria en el paciente".
El descubrimiento de mutaciones, en concreto en el gen 'EGFR', y su posible tratamiento con fármacos biológicos ha abierto la puerta a la quimioterapia personalizada. Estos fármacos actúan bloqueando los mecanismos que favorecen el crecimiento y desarrollo celular, bloqueando el desarrollo tumoral.
Se trata de sustancias más específicas y menos tóxicas que han demostrado, según investigaciones del GECP, que puede duplicar la supervivencia de los pacientes con tratamiento oral frente a la quimioterapia tradicional.
Por eso, las terapias personalizadas en función de las mutaciones genéticas son la vía del futuro para tratar la enfermedad porque, en realidad, son 'dianas biológicas' que permiten predecir que tipo de tratamiento será más efectivo en cada paciente.
NECESIDAD DE INVESTIGACIÓN CLÍNICA
Para el GECP, el cáncer de pulmón debe ser una prioridad debido a su alto coste social, no solo por las bajas tasas de supervivencia, sino también por el alto grado de incapacidad y de repercusión en la vida diaria de los afectados.
No solo eso, "el impacto presupuestario también influye porque son tratamientos muy caros y el acceso a estos fármacos tiene problemas de heterogeneidad y gestión entre las diferentes comunidades autónomas", ha explicado el secretario de GECP.
Desde el grupo, reivindican la necesidad de una mejora en la eficiencia de la gestión, una mayor inversión pública y recursos, y que la investigación clínica ocupe parte de la actividad política del gobierno. Una mayor actuación política ya que "los fondos públicos destinados a la investigación clínica son casi inexistentes".