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Las terapias regenerativas podrían ser la clave del futuro de tratamiento la artrosis moderada

Las terapias regenerativas podrían ser la clave en el futuro del tratamiento de la artrosis, según el médico especialista en cirugía ortopédica y traumatología, el doctor Ramón Cugat, quien está convencido de que el uso del plasma rico en factores de crecimiento o de células madre podrían ayudar como tratamiento curativo o preventivo en lesiones artrósicas moderadas.
"En este campo se está trabajando mucho en el mundo. Hay grandes estudios, y se está viendo que tanto los factores de crecimiento como las células madre van a tener un papel muy importante en el futuro, y muy posiblemente sinérgico. Es factible que la combinación de las dos terapias nos ayuden a curar o prevenir grados moderados de artrosis", ha explicado a Europa Press el presidente de la Fundación García Cugat y responsable de la Cátedra de medicina y Cirugía Regenerativa Fundación García Cugat y la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia.
Estás terapias, que aún están en muchos casos en investigación, "se basan en utilizar nuestros propios recursos, nuestra propias fuentes energéticas, para curar las lesiones de nuestro cuerpo", bien porque estimulan o acelaran la reparación o la cicatrización de los tejidos degenerados, desestructurados o rotos.
En el caso de la artrosis, considera que en estos momentos existen terapias como el condroitín sulfato y glucosamina que ayudan a tratar el cartílago en degeneración en la artrosis. "Se han hecho estudios, y aunque no definitivos, podemos ver que hay un aporte que va muy bien a algunas personas", afirma, apostando porque se estudie su aporte, sobre todo, teniendo en cuenta que puede ejercer una protección de los condrocitos que rodean la matriz extracelular.
Este es uno de los temas que se van a tratar en las IV Jornadas de la Fundación García Cugat de Investigación Biomédica, que se celebrarán este sábado, y donde se va a discutir y debatir todos los trabajos e investigaciones clínicas que se han hecho durante este año sobre medicina regenerativa.
Durante este encuentro se van a debatir dos líneas de investigación en las que trabajan desde la Fundación, que inicialmente están unidas con el campo de la veterinaria, como un primer paso dentro de la investigación y como futuro de estudios más amplios en el campo humano.
Por un lado, se está trabajando en los factores de crecimiento en traumatología, se trata de la aplicación de proteínas y citoquinas específicas para la curación de una lesión en el cuerpo humano desde el tejido colectivo, es decir a hueso, tendón, músculo y ligamento.
La investigación de los factores de crecimiento está, posiblemente dentro de las terapias regenerativas, entre los tratamientos más avanzados, ya que "actualmente se utiliza en diversos campos"; así se ve en terapias de regeneración cutánea, y sobre todo en cirugía estética y plástica, y regenerativa de tejidos como las mastectomías; además se está usando en cirugía ortopédica, ósea o muscular, en oftalmología y cirugía general, entre otras.
"Tiene ahora mismo múltiples aplicaciones porque estamos utilizando un recurso de nuestro propio cuerpo. Son proteínas que corren por nuestro sistema circulatorio, son nuestras no es nada extraño, se ha visto que tienen una acción paracrina que va estimulando a las células para que se pongan a regenerar en las zonas donde hay una lesión", explica.
La segunda línea de investigación es la que se trabaja con las células madre, que se pueden sacar de diversos tejidos del cuerpo, "aunque los que están más en boga son los que se sacan de la médula ósea y, por otro lado, de la grasa del cuerpo", y, en estos caso, "nos pueden servir también como elementos regeneradores de nuestro tejido lesionado".
"Hoy en día no sabemos si serán mejor las de la médula ósea o las de la grasa, por eso aquí estamos investigando ambos cambos", ha advertido, señalando un proyecto en marcha que evalúa el tratamiento de la artrosis mediante el uso de células mesenquimales obtenidas del tejido adiposo y el plasma rico en factores de crecimiento que ya se está desarrollando en animales.
Respecto a la artrosis se quiere ver si su aplicación tiene mejor indicación cuando se ha producido una lesión deportiva (traumática) o cuando se produce un desgaste progresivo (artrósico). "En estas jornadas queremos trabajar y debatir cuándo será mejor su indicación y tendrá mejor futuro para la articulación, porque se ha visto que en la artrosis quizá podría ser más paliativo", explica el médico, quien advierte de que la investigación en este área aún se encuentra en una fase muy inicial.
Este sábado, además de los resultados del estudio sobre el efecto clínico de la aplicación de células mesenquimales versus factores de crecimiento en el perro con artrosis, se va a debatir un ensayo clínico sobre las células mesenquimales de grasa en lesiones de cartílago y a presentar 'Arthrotest', el primer test genético - basada en el genotipado de SNPs y validada clínicamente- para predecir la progresión de la artrosis de rodilla.
Este test, que permite conocer la predisposición genética de cada paciente a sufrir una progresión rápida de la artrosis primaria de rodilla, es un paso en el campo de la medicina personalizada que permitirá un ahorro económico importante porque aquellos pacientes que tienen mayor riesgo de ser receptores de una prótesis de rodilla pueden adoptar medidas preventivas para evitar la dolencia, tanto de tipo farmacológico como de estilo de vida.