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'Bombardeo' a la Luna

"Solamente imagínelo. Una nave espacial cae a gran velocidad desde lo alto del cielo nocturno, choca contra el suelo y explota. Un penacho de polvo se eleva nuevamente hacia el cielo, haciendo que sus ojos dirijan la mirada hasta una segunda nave, en rápida persecución. Cuatro minutos más tarde, esa nave también se estrella. ¡Es una lluvia de naves espaciales! Póngase un casco y prepárese para la acción (...) Lo que acaba de imaginarse ocurrirá realmente".
Así anunciaba la página de la NASA en español la serie de impactos. El primer impacto ha estado protagonizado por el módulo superior del cohete Atlas de la sonda, que levantará una columna de polvo y rocas lunares.
Minutos después ha sido la sonda Lunar Crater Observation and Sensing Satellite (LCROSS) la que cruzó esa nube recogiendo información antes de estrellarse y crear una segunda columna de polvo lunar.
En ese momento, la mayoría de los telescopios de la Tierra, además del observatorio espacial Hubble, enfocaban sobre la zona de impacto
Según informó la agencia espacial estadounidense con el doble impacto la misión tenía como objetivo central confirmar la presencia de agua en esa región, identificar la posible existencia de hidrógeno y determinar la cantidad de agua congelada que podría existir en el fondo del cráter.
Ese fue el momento final de una misión que se inició con la partida de la sonda el pasado 18 de junio y la llevó a realizar órbitas en torno a la Tierra y la Luna sobre una trayectoria de casi nueve millones de kilómetros por el espacio.