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Científicos arrojan luz sobre las extrañas huellas de Saurópodo encontradas en China

Un equipo internacional de científicos, liderado por la Universidad de Geociencias de China, ha arrojado luz sobre algunas huellas inusuales de dinosaurios halladas en el norte de China. La incógnita estaba en el origen de estas marcas, ya que estos animales tenían cuatro patas y las huellas registradas corresponden sólo a dos de ellas.
Estudios previos realizados sobre este tipo de rastros han sugerido que los dinosaurios, que eran demasiado grandes para caminar sobre sus patas traseras, podrían haber sido nadadores. Los científicos están de acuerdo en que los dinosaurios podían nadar --casi todos los animales pueden-- pero la evidencia para la natación también ha sido cuestionada.
Los que defienden esta teoría sugieren que el rastro pertenece a las huellas dejadas por dos de sus patas, las delanteros, en los sedimentos cuando remaban para desplazarse por el agua. Mientras, su cuerpo y las patas traseras, se mantendrían en suspensión.
El nuevo trabajo, publicado en 'Scientific Reports', apunta a que esto no es posible e, incluso, apunta a que estas huellas son consecuencia de los pasos de los saurópodos.
Las evidencias, que datan del Cretácico Inferior, es decir, hace más de 120 millones de años, son más o menos circulares y con un conjunto claro de cuatro o cinco marcas de garras en la parte delantera. Estas impresiones coinciden perfectamente con los pies de los dinosaurios saurópodos de tamaño mediano y cuello largo: los grandes herbívoros como el Brontosaurio o el Titanosaurio.
Ante la pregunta de, por qué sólo se han conservado las huellas de las patas traseras, el autor principal, Lida Xing, ha indicado que "nadie diría que estos enormes dinosaurios podrían caminar sólo sobre sus patas traseras, porque se caerían. Sin embargo, se puede probar que estaban caminando porque las impresiones son las mismas que en las huellas más habituales en las que se pueden contabilizar cuatro pies, sólo que aquí, no se ven las huellas de las manos".
"Si hubieran sido huellas de natación, con las patas traseras colgando hacia abajo, en algunas de las impresiones del pie habría marcas de arañazos, como de un pie que se arrastra", ha aclarado.
Del mismo modo, los científicos indican que el peso del animal provoca que gran parte de éste se fuera hacia la parte trasera, por lo que serían estas patas las que presionan más profundo y, por tanto, dejen una mayor marca en el suelo. Por su parte, las delanteras no aplicaban la suficiente presión como para hacer una marca duradera.