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Estudian usar la luz solar para controlar al mejillón cebra en la cuenca del Ebro

Investigadores del campus de Alcoy (Alicante) de la Universitat Politècnica de València estudian utilizar procesos basados en la luz solar y sustancias químicas poco agresivas para controlar la plaga del mejillón cebra en los regadíos de la cuenca del Ebro.
"El principal problema técnico que produce esta variedad de mejillón es el bloqueo de los sistemas de regadío, a causa de su gran proliferación", ha comentado a EFE Antonio Arques, director del proyecto en el campus de Alcoy.
El estudio intentará la eliminación de esta "especie invasora" cuando se encuentra en el momento de larva, a principios del verano, mediante la aplicación de tratamientos que se emplean en la desinfección de aguas como sales de hierro y agua oxigenada.
"Las aguas que tratemos en las zonas de regadío no volverán al río, sino al sistema de vertido", ha señalado Arques, quien ha añadido que los primeros resultados podrían saberse en julio.
Gran parte de las comunidades de mejillón cebra se encuentran en la cuenca del Ebro, pero "se están empezando a detectar casos en el norte de la Comunitat Valenciana", ha alertado.
El proyecto está financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino con un total de 703.398 euros, de los cuáles el grupo alcoyano de investigación recibirá 75.700 euros hasta diciembre de 2010.
En el proyecto "Control del mejillón cebra y sus afecciones en la cuenca del Ebro", participan, además, la Universidad de Zaragoza, la empresa pública del Gobierno de Aragón Sirasa y el Centro de Transferencia Agroalimentaria del mismo ejecutivo, así como la Confederación Hidrográfica del Ebro y la Diputación General de Aragón.
El estudio se une a otros de la Universidad de Zaragoza para luchar contra la plaga del mejillón cebra, entre los que destacan la utilización de "balas biológicas", microcápsulas con sustancias venenosas que se introducen en los mejillones en estado de larva para frenar su crecimiento.