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Los Premios de Física reconocen el potencial del 'nanomundo' para afrontar los restos del nuevo siglo

La Real Sociedad Española de Física (RSEF) y la Fundación BBVA han recocido en la novena edición de los Premios de Física el potencial del 'nanomundo' para dar respuesta a desafíos tan importantes como la búsqueda de nuevos tratamientos biomédicos y el desarrollo de energías limpias frente a la amenaza del cambio climático.
Estos galardones, dotados con 50.000 euros, tienen por objetivo valorar la investigación de alta calidad en la física, estimular a los investigadores más jóvenes y fomentar la relación de este campo de la ciencia con los sectores empresarial y educativo.
En esta novena edición, se ha reconocido a Alejandro Manjavacas Arévalo en la modalidad de Investigador Novel en Física Teórica; a Andrés Castellanos Gómez en la de Investigador Novel en Física Experimental; a Rafael García Molina, en la de Enseñanza y Divulgación de la Física (Educación Universitaria); a Fernando de Prada Pérez de Azpeitia, en la de Enseñanza y Divulgación de la Física (Enseñanza Media); y a Andrés Redondo Cubero, por el Mejor Artículo de Investigación en las publicaciones de la RSEF.
La ceremonia de entrega de los galardones, que se ha celebrado en la sede madrileña de la Fundación BBVA, ha estado presidida por la secretaria de estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, y el presidente de la Fundación BBVA, Francisco González.
En esta novena edición, los galardones han puesto su foco en la investigación del 'nanomundo' y, según ha destacado Francisco González, las aportaciones realizadas por los galardonados "demuestran con claridad que ampliar las fronteras de lo conocido es una actividad con un profundo impacto en nuestra vida".
El 'nanomundo' es, según González, "uno de los territorios donde los sentidos humanos no llegan, pero que la física ha conquistado para nosotros". Y este logro de la ciencia, como ilustran las contribuciones de los galardonados, puede dar respuesta a los principales desafíos de la humanidad en el siglo XXI: diagnóstico, monitorización y tratamiento de enfermedades como el cáncer o la diabetes, energías limpias, ingeniería, optimización de la computación clásica y desarrollo de la cuántica.
El presidente de la Fundación BBVA ha evocado a Richard Feynman, quien ya en 1959 empezó a imaginar la posibilidad de controlar la materia a escala nanométrica. "En el más de medio siglo transcurrido desde la intervención de Feynman hasta ahora, ustedes los físicos han desarrollado técnicas potentes para penetrar en el 'nanomundo' y bucear entre átomos y moléculas individuales. Han descubierto que lo que sucede en la materia a esa escala, la nanoescala, determina las propiedades de la materia a las dimensiones humanas", les ha dicho.
LOS GALARDONADOS
La Medalla de la RSEF ha recaído en esta edición en Ángel Rubio Secades, referente mundial en simulación de materiales y uno de los físicos más influyentes de la última década, por su investigación para entender, predecir y controlar el comportamiento de la materia a escala molecular.
Su primera contribución de gran impacto se produjo en los años noventa, cuando logró predecir las propiedades de un determinado tipo de nanotubos de carbono, lo cual abrió la vía a empezar a usar nanoestructuras como "piezas de Lego" con las que crear "nuevas arquitecturas" a voluntad. "Nuestra contribución fue predecir cómo se comportan los materiales dependiendo de cómo es su arquitectura", explica Rubio.
Esta predicción se obtiene a través de Octopus, un poderoso programa de cálculo, creado por Rubio y de acceso libre, que permite simular las propiedades que tendrá un nuevo material si se le somete a diferentes estímulos, lo que, en sus palabras, permite "obtener lo mejor de él".
Por su parte, Laura Lechuga Gómez, que dirige el Grupo de Biosensores y Aplicaciones Bioanalíticas en el Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología (ICN2), ha recibido el Premio Física, Innovación y Tecnología.
También líder de grupo Networking Biomedical Research Center (CIBER), es pionera en España en el desarrollo de biosensores, dispositivos que integran, en muy poco volumen, la capacidad analítica de un laboratorio, por lo que tienen el potencial teórico de revolucionar numerosas áreas tecnológicas que impactan directamente en la sociedad, desde el diagnóstico médico al control de contaminantes en el medio ambiente.
La galardonada ha creado nuevos biosensores nanofotónicos, únicos frente a los ya existentes porque utilizan luz. Su extrema sensibilidad los haría idóneos para, por ejemplo, detectar marcadores de cáncer de manera precoz, antes incluso de que los síntomas se manifiesten. Actualmente, trabaja en dos prototipos para detectar cáncer de colon y tuberculosis.
En la categoría de Investigador Novel en Física Teórica se ha alzado con el galardón Alejandro Manjavacas Arévalo, de la Universidad de Nuevo México (Albuquerque, EE.UU.), cuya trayectoria sobresale en el ámbito de la nanofotónica, que se ocupa de la interacción entre luz y materia a escalas nanométricas. En dimensiones tan pequeñas, esta interacción origina fenómenos completamente nuevos y desconocidos, cuya comprensión ayudaría a diseñar procedimientos cada vez más sofisticados de uso tecnológico de la luz.
Como Investigador Novel en Física Experimental, el galardonado ha sido Andrés Castellanos Gómez, investigador en el Instituto Madrileño de Estudios Avanzados IMDEA-Nanociencia. El premiado trabaja con materiales bidimensionales, como el grafeno, y uno de su objetivos es emplear estos materiales para la fabricación de células solares flexibles, que permitirán aprovechar al máximo la irradiación solar en edificios o vehículos.
PREMIOS DE ENSEÑANZA Y DIVULGACIÓN
En la modalidad universitaria de los Premios Enseñanza y Divulgación de la Física, el galardón ha reconocido a Rafael García Molina (Universidad de Murcia). Su extensa labor divulgativa (más de 800 actividades sólo en los últimos 10 años) sigue dos grandes objetivos: crear redes de colaboración con los docentes de secundaria y primaria, para estimular el interés de los alumnos de esos niveles educativos por la física; y dar visibilidad a esta disciplina científica ante la sociedad, con actividades que son al mismo tiempo formativas y lúdicas.
En Enseñanza Media, el ganador ha sido Fernando de Prada Pérez de Azpeitia, del IES Las Lagunas (Rivas-Vaciamadrid, Madrid). Paralelamente a sus 31 años de trayectoria docente como profesor de Física y Química, ha desarrollado una prolífica labor de divulgación en la que destacan sus esfuerzos por conectar la ciencia con la realidad cotidiana de los alumnos. "Mi lema es que la enseñanza de la Física tiene que estar rodeada de ilusión, imaginación y sorpresa; y, en algunos casos, también de belleza", explica.
El Mejor artículo de Divulgación en las publicaciones de la RSEF ha sido 'La canalización iónica en cristales: cuando la sombra de los átomos permite detectar defectos', del que es autor Andrés Redondo Cubero, de la Universidad Autónoma de Madrid. Se trata de una técnica poco conocida incluso por la comunidad investigadora, que sirve como control de calidad de materiales y puede suponer un gran ahorro de costes a la industria de la microelectrónica en la fabricación de transistores.