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Sentencia absurda

El titular del Juzgado de lo Penal nº 16 de Madrid, Ricardo Rodríguez, ha condenado al director de la SER, Daniel Anido, y al Director de Informativos de esa cadena, Rodolfo Irago, como autores de un delito de "revelación de secretos" a un año y nueve meses de prisión. En la sentencia, también les inhabilita para ejercer la profesión durante esos 21 meses.
Lo cuirioso de la sentencia es que los dos periodistas han sido condenados por difundir información veraz. En junio de 2003 reprodujeron en la página WEB de la Cadena SER una información que ya se estaba emitiendo en los boletines informativos de la emisora.
Concretamente, dieron cuenta de una serie de cartas de la presidenta local del PP de Villaviciosa de Odón, Pilar Martínez, en las que instaba al entonces secretario general de ese Partido en Madrid, Ricardo Romero de Tejada, a garantizar unas elecciones internas sin irregularidades.
En una de de esas misivas, Pilar Martínez denunciaba un centenar de nuevas afiliaciones al PP supuestamente irregulares destinadas a dar un vuelco al proceso electoral.
La página WEB de la SER se limitó a ampliar la información que estaba emitiendo su emisora e hizo público el nombre de esos nuevos militantes, muchos de ellos vinculados a constructores que adquirieron gran protagonismo en el conocido Tamayazo, donde dos tránsfugas impidieron al socialista Rafael Simancas acceder a la presidencia de la Comunidad de Madrid.
El juez Ricardo Rodríguez, antiguo magistrado de la Audiencia Nacional, sorprende a todos con su sentencia. Pese a su experiencia en un Tribunal como la Audiencia Nacional, en la que formó parte de salas que juzgaron casos de gran repercusión mediática, como la 'operación Dátil', resulta que ahora niega que las páginas WEB de los medios de comunicación tengan los mismos derechos que los propios medios a los que representan.
Rodríguez apunta en su sentencia que "la protección constitucional al derecho a la información se refiere a los medios de comunicación social (televisión radio o prensa escrita), pero debe matizarse, que Internet, no es un medio de comunicación social en sentido estricto, sino universal".
El juez lleva a cabo su condena con una absoluta simplificación. No diferencia los medios de comunicación digitales, tanto si representan a medios de comunicación tradicionales, del resto de las páginas web. Sin más, iguala a todos por abajo.