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Los mamíferos fueron aniquilados por el mismo asteroide que extinguió a los dinosaurios, pero se recuperaron rápido

Más del 90 por ciento de los mamíferos fueron aniquilados por el mismo asteroide que, hace 66 millones de años, extinguió a los dinosaurios en el Cretácico. Se trata de una cantidad mucho más amplia de lo que se pensaba hasta ahora.
Así lo revela un estudio realizado por investigadores del Centro de Milner para la Evolución y que ha sido publicado en 'Journal of Evolutionary Biology'. En este trabajo se revisaron todas las especies de mamíferos conocidas a partir del final del período Cretácico en norteamérica y los resultados mostraron que más del 93 por ciento desaparecieron entre el Cretácico y el Paleógeno. Del mismo modo, se ha determinado que se recuperaron muy rápidamente.
Los científicos analizaron el registro fósil existente del oeste de norteamérica, desde los dos millones de años anteriores al límite Cretácico-Paleógeno y hasta 300.000 años después del golpe del gran asteroide. Compararon la diversidad de especies antes y después de este evento de extinción para estimar la severidad del evento y de la rapidez con la que se recuperaron los mamíferos.
El autor principal de este trabajo, Nick Longrich, ha señalado que "las especies que son más vulnerables a la extinción son las raras porque son poco frecuentes y sus fósiles son menos propensos a ser encontrados" mientras que aquellas que tienden a sobrevivir "son más comunes, por lo que se hallan sus restos con mayor frecuencia".
Los investigadores dicen que esto explica por qué la gravedad del evento de extinción fue subestimado anteriormente. Ahora, con más fósiles incluidos, los datos incluyen a las especies más raras que se extinguieron.
Para los científicos, tras el impacto del asteroide, la mayoría de las plantas y los animales habrían muerto, por lo que los supervivientes probablemente se alimentaba de insectos que comen plantas y animales muertos. Con tan poca comida, sólo las especies pequeñas lograron continuar con vida y los animales más grandes en la Tierra tendrían, como mucho, el tamaño de un gato. El hecho de que la mayoría de los mamíferos fueran pequeños ayuda a explicar por qué eran capaces de sobrevivir.
SE RECUPERARON RÁPIDAMENTE
Sin embargo, los investigadores encontraron que los mamíferos también se recuperaron más rápidamente de lo que se pensaba. Según apuntan, no sólo ganaron en diversidad de especies, sino que pronto duplicaron el número de especies que se encontraban antes de la extinción. Concretamente, el trabajo indica que la recuperación tardó apenas 300.000 años, un tiempo corto en términos evolutivos.
Longrich ha indicado que los datos que indicaban que había muchos mamíferos tras la extinción hicieron creer que esta "no les había pegado tan duro". Sin embargo, los análisis ahora recogidos muestran "que los mamíferos se vieron más afectados que la mayoría de los grupos de animales, tales como lagartos, tortugas, cocodrilos, pero resultaron ser mucho más adaptables en las secuelas".
"No hubo bajas tasas de extinción, sino una gran capacidad de recuperarse y adaptarse a las secuelas lo que llevó a los mamíferos a asumir el control", ha insistido el científico.
Sorprendentemente, la recuperación de la extinción se llevó a cabo de manera diferente, según la zona del continente. Así, las especies que se encuentran en Montana eran distintas de los que están en las inmediaciones de Wyoming, por ejemplo. "Se podría esperar ver los mismos pocos supervivientes en todo el territorio, pero eso no es lo que encontramos", ha apuntado Longrich.
Así, ha indicado que, tras el evento de extinción "hubo una explosión de diversidad y fue impulsada por diferentes experimentos evolutivos que ocurrieron simultáneamente en diferentes lugares". "Con tantas especies diferentes evolucionando en direcciones diferentes, en diferentes partes del mundo, la evolución fue más propensa a crecer a través de nuevos caminos evolutivos", ha concluido.