Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El miedo puede ayudar a restaurar los ecosistemas

Leones, lobos y otros grandes carnívoros infunden miedo enseres humanos y otros animales, pero esto puede tener efectos en la cadena alimentaria críticos para mantener la salud de los ecosistemas.
Por eso, una nueva investigación incide en que la conservación de estos grandes carnívoros es muy valiosa dado el servicio ambiental significativo del temor que infunden.
Los resultados del estudio realizada por Liana Zanette, de la Universidad de Western, y el estudiante de doctorado Justin Suraci, en colaboración con Lawrence Dill, de la Universidad Simon Fraser y 'Raincoast Conservation Fundation', en Canadá, se publican este martes en 'Nature Communications'.
Zanette, profesora de Biología en la Facultad de Ciencias de Western, Suraci y sus colegas demostraron experimentalmente que el temor a los grandes carnívoros es en sí mismo suficientemente potente como para tener efectos hasta el final de la cadena alimentaria y la restauración de este miedo puede revertir los impactos adversos resultantes de la creciente pérdida global de grandes carnívoros.
"Estos resultados tienen implicaciones de importancia crítica para la conservación, la gestión de la vida silvestre y la política pública", explica Zanette, reconocida ecologista de la fauna. "Ahora hemos verificado experimentalmente que, al infundir el miedo, la propia existencia de grandes carnívoros en el paisaje --de por sí-- proporciona un servicio ambiental esencial y no tener en cuenta el miedo corre el riesgo de subestimar dramáticamente el papel que los grandes carnívoros juegan en la estructuración de los ecosistemas".
Los seres humanos temen a los grandes carnívoros, ya que representan amenazas reales y percibidas para la vida y los medios de vida humana, por lo que las acciones de conservación, como la reintroducción de lobos en el Parque Nacional de Yellowstone, son tan controvertidas. Las conclusiones de este estudio ayudan a resolver este debate.
Los mapaches en las islas del Golfo de Columbia Británica resultan devastadores con los pájaros cantores sobre la tierra y cangrejos intermareales y peces en el océano. Los investigadores sospechan que esto se debe en gran parte a que los mapaches tienen poco que temer, ya que la mayoría de los grandes carnívoros que se alimentan de los mapaches (es decir, pumas y lobos) fueron eliminados hace un siglo.
Para manipular experimentalmente el miedo, el equipo emitió sonidos amenazantes de grandes carnívoros (o sonidos no amenazantes) mediante altavoces a lo largo de extensas longitudes de costa durante meses. El temor inspirado por simplemente oír sonidos de un gran carnívoro reduce drásticamente el tiempo que los mapaches se pasaron alimentándose y se invirtieron sus impactos sobre su presa, lo que tuvoe efectos en cascada a lo largo del ecosistema.