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Tu propio gimnasio en casa

Ya sabíamos que los caminos de la salud son inescrutables; hasta la comida, con sus productos light y bajos en calorías; un medicamento más... Pero de ahí a descubrir que lo que hasta ahora era sinónimo de sedentarismo pasa a convertirse en instrumento de ejercicio físico hay un trecho. Pero así es, amigos. La famosa consola Wii está llamada a transformar el mundo -al menos el mundo del ocio- como lo ha hecho Google, por poner un ejemplo.
Con la wiifit, Nintendo da una nueva vuelta de tuerca e invita al usuario a tener su propio gimnasio en casa. Basta con un pequeño sensor bajo los pies y una pantalla enfrente. Ya conocemos casos de mandos estrellados contra el televisor en momentos de euforia desatada en los que alguien se entusiasma más de la cuenta y olvida que lo que tiene entre las manos no es el látigo de Indiana Jones, y que no, no somos ni Romeo ni Julieta, como decía Karina...
No se ligará aquí tanto como en el gimnasio de toda la vida, de acuerdo. Pero, a cambio, no tenemos que pagar un año por adelantado ni nos dará pereza hacer algo de ejercicio el día que llueva.
El doctor Ángel Durántez, especialista en medicina deportiva, insiste en que todo aquello que nos ayude a combatir el sedentarismo es bueno. "La wiifit debe ser complementaria, y no sustitutiva del ejercicio convencional -basta media hora de paseo ligero al día- pero me parece un arma estupenda para luchar contra el mayor peligro que tiene la salud del hombre contemporáneo occidental: los problemas cardiovasculares", dice Durántez.
En Japón, dos millones de hogares ya cuentan con el aparatito. Aquí empieza a venderse ahora al precio de noventa euros. Yo lo acabo de probar, y a pesar del chasco inicial -la máquina me dice que tengo falta de tono muscular, ligero sobrepeso y una edad física ocho años superior a la que dice mi DNI- me lo he pasado francamente bien. Como muy pocas veces moviendo mi apoltronado culo...