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Muchos turistas británicos ya no ven España "lo suficientemente extranjera"

¿A quién le gusta organizar una exhaustiva ruta por el extranjero y encontrarla repleta de españoles, con caras largas por no parar de toparse con compatriotas? Algo así les está sucediendo a muchos británicos que, después de décadas de ocupación pacífica de la costa española, comienzan a aburrirse de los 'Fish and Chips' que las distintas generaciones de ingleses e irlandeses han ido estableciendo en el otrora Maná turístico. Ni el 'bullfighting' los retiene. No es la crisis: es que ya no somos "lo suficientemente extranjeros" para ellos.
Las cifras del Turismo en España, la industria patria por antonomasia, no dan un respiro. Entre la crisis y la rivalidad del euro con el dólar y la libra, los tradicionales 'guiris' están prefiriendo volar a otros destinos. 2009 registró un 15% menos de turistas de esta procedencia en el territorio español. Pero lo curioso quizá reside en la razón principal para este cambio de preferencias: repleta de veteranos y no tan viejos residentes nacidos en el Reino Unido, ciudades como Benidorm, Fuengirola, Benalmádena, Marbella o Torremolinos han dejado de ser destinos exóticos para estos potenciales consumidores. Muchos no quieren encontrarse en sus vacaciones a sus propios vecinos.
Según publica la edición en Internet del 'Times', que saca estas conclusiones a partir de una encuesta realizada por la agencia de viajes Sunshine, pubs especializados en comida inglesa, en los que además pueden verse los partidos principales de la Premier´s League, estarían disuadiendo a muchos turistas británicos de elegir el agradable clima de España como destino en las vacaciones.
Un 59% de los encuestados lo piensa así: España no parece ser "lo suficientemente extranjera" para dedicarle un mes de vacaciones. En cambio cabe destacar que un tercio aproximadamente de los participantes en la muestra, un 32% en particular, afirma que se siente cómodo en ciudades como Benidorm o Fuengirola por la "familiaridad" que los barrios exclusivamente británicos les produce.
Como se ha podido comprobar con muchos editoriales recientes de 'The Economist' o 'Financial Times', la libra y el euro continúan compitiendo en una carrera apresurada por conseguir la hegemonía monetaria. Esta lucha también afecta al número de turistas, que podrían estar prefiriendo los Estados Unidos, dice la encuesta, con el curioso añadido de "poder encontrarse allí con celebridades". Vivir para ver.
No todo es crisis económica: las generaciones se cansan de los tópicos y el guión de las películas veraniegas tendrá que ir cambiando. Cuando el destino turístico se convierte en aburrido, los ociosos viajeros buscan nuevas aventuras. A.V.