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Mónica Pérez y Cristina Medina, nuevas residentes de Montepinar nº 7

Mónica Pérez y Cristina Medina encarnarán, respectivamente, a Blanca -una atractiva separada que trabaja como organizadora de eventos- y Nines -una prima de Raquel recientemente abandonada por su marido-, quienes compartirán piso con la directora comercial de la inmobiliaria
Dos mujeres separadas y desengañadas de la vida, Blanca (Mónica Pérez) y Nines (Cristina Medina), se mudarán al 'Mirador de Montepinar' con el objetivo de iniciar una nueva etapa vital en el singular vecindario. Las recién llegadas  se convertirán junto a Raquel (Vanesa Romero), la directora comercial de la empresa constructora, en las nuevas inquilinas del piso de dos dormitorios perteneciente al paranoico matrimonio Recio.
. Blanca vive una segunda juventud tras su ruptura matrimonial
Mónica Pérez interpretará a Blanca, una separada de 37 años a quien Raquel ha conocido durante las clases de Pilates. Esta mujer atractiva, que trabaja como organizadora de eventos, ha cambiado radicalmente su manera de ver la vida a raíz de su separación conyugal. Después de 12 años de matrimonio, sus principales aspiraciones son recuperar el tiempo perdido, salir mucho y ligar continuamente. A pesar de su carácter hiperactivo y egocéntrico, compartirá con Raquel el alquiler del piso. 
En cuanto a su faceta como madre, Blanca es un auténtico desastre: tras su ruptura decidió dejar a su hijo de cinco años con su marido. En realidad, es una mujer sensible que no soporta la soledad y que ha creado una barrera protectora para no sufrir.
. Nines, prima carnal de Raquel, odia el trabajo y al género masculino  
La vida de Raquel se complica notablemente cuando el día en el que Blanca se muda a su casa se presenta en la vivienda su prima Nines, papel al que dará vida Cristina Medina. A pesar de que llevaban bastante tiempo sin verse, la directora comercial de la constructora acogerá a su pariente en casa, a quien su marido ha abandonado por una mujer más joven.
Su incapacidad para ganarse la vida y su 'alergia' al trabajo crisparán a Raquel, actitudes que a la ejecutiva le parecen impropias de una mujer moderna. A pesar de su alta autoestima, Nines ha desarrollado una gran animadversión hacia los hombres, que le lleva a evitar relacionarse con ellos y a renunciar al sexo. Su apatía y extrema franqueza le enemistarán con los Recio, sus caseros, con los que se lleva fatal, mientras que su relación con Raquel es compleja debido a los diferentes caracteres de ambas.