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Antonio Banderas y Eusebio Poncela: sexo anal mirándose a los ojos

Desde fuera de los muros de mi hogar del jubilado los jóvenes a veces nos hacen burla. En no pocas ocasiones, simulan que practican sexo anal uno delante y otro detrás, uno de espaldas a otro. Se creen que nos escandalizan, pero tenemos mucho mundo, porque aquí todos somos muy fans de Amodóvar, y lo que consiguen es que les veamos como a unos enanos mentales. El porqué, a continuación.
Hoy hablaremos de la revolución. Y no de la revolución roja, precisamente, sino de la rosa. La educación sexual de los españoles de los que directores como Pedro Almodóvar fueron activos artífices. El manchego nos educó a palos. Pues sólo como un zurriagazo puede entenderse el argumento de su sexta película y receptáculo de nuestro segundo polvo cinematográfico, 'La ley del deseo (1987)', leed sentados:
"Un director de cine cocainómano no logra que su amante masculino le quiera como él le quiere. Dicho amante, a veces, le asesta golpes bajos como flirtear con mujeres en las discotecas. Tras una separación, más bien una tregua, el director se lía con un fan de su obra al que no le importa sacrificar su condición sexual hetero en el altar sagrado del amor. Los dos inician una intensa vida sexual, pero el director no puede olvidar a su anterior amante. Entonces el fan mata al amante. Y no contento con ello, secuestra a la hermana del director -un hombre que se cambió de sexo para poder mantener relaciones con su padre- y a su hija, a las que liberará sólo a condición de volver a pasar una velada con el director para finalmente suicidarse"
Con esta cinta Almodóvar no sólo nos metió en el siglo XXI y nos ofreció un mundo en el que el amor es más importante que las convenciones sociales tradicionales, sino que echó por tierra tres cuartas partes del vocabulario y expresiones sexuales castellanas relativas al sexo entre varones.
El español cuando besa, besa de verdad
¿Quién no ha escuchado alguna vez a dos recios machotes bromear entre sí con un "date la vuelta que voy a hacer que seas útil"? ¿ Acaso nos son ajenas las expresiones "muerdealmohadas" o "soplanucas"?
Todo ello fruto de la más absoluta ignorancia. El sexo anal también puede ejecutarse mirándose a los ojos. Cara a cara, sin mentiras. Sin posibilidad de evadir la mente a otros lugares como los matrimonios católicos desgastados.
En la escena, Banderas, eso sí, se queja de que le están haciendo un poquito de daño. Una situación nada dramática que Eusebio Poncela resuelve con un remedio doméstico, como se puede ver en el vídeo.
El paso inexorable del tiempo: Micky Molina es el amante de Eusebio Poncela:
Dato cinéfila: El personaje del hombre que se cambia de sexo para poder acostarse con el hombre al que ama bien podría estar inspirado en el protagonista de 'Un año con trece lunas' (1978) del alemán Rainer Werner Fassbinder.
Nota al margen: 'La Ley de los premios': Esta película, una de las mejores de Almodóvar, no tuvo ni mención en los premios Goya. Un año después, cuando el manchego presentó en Barcelona 'Mujeres al borde de un ataque de nervios', pronunció en la rueda de prensa una frase para la posteridad: "estos premios [los Goya] son falsos, convencionales y reaccionarios, como los Óscar".
La ley del deseo

AÑO: 1987  
DURACIÓN: 100 min.    
DIRECTOR: Pedro Almodóvar
GUIÓN: Pedro Almodóvar
MÚSICA: Bernardo Bonezzi
FOTOGRAFÍA:Ángel Luis Fernández
REPARTO: Eusebio Poncela, Carmen Maura, Antonio Banderas, Miguel Molina, Fernando Guillén, Rossy de Palma, Nacho Martínez, Helga Liné, Fernando Guillen Cuervo, Agustín Almodóvar, Manuela Velasco, Bibí Andersen
PRODUCTORA: El Deseo S.A.