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Dasahuciada por su nieta

María Francés y su hijo Josep han hecho efectiva una orden de desalojo interpuesta por la nieta de la anciana. La mujer de 86 años dice estar enferma y asegura que no tiene dónde ir.
La herencia familiar dejó la vivienda en manos de Joan, uno de los hijos de la anciana. Hace 16 años Joan, como propietario, inició los trámites para conseguir que su madre, María Francés, abandonara la vivienda.
Su hija Bárbara, heredera de la vivienda, continuó el proceso legal y ha conseguido que un juez dictamine una orden de desalojo.
El piso en cuestión, en Sabadell, lo ocupaban la anciana y su hijo Josep, de baja laboral por una incapacidad. Pero la nieta de María lo niega. Según la joven, su abuela abandonó la casa hace tiempo pero intentaba que su hijo no fuera desahuciado.
La idea es derruir el edificio para construir un nuevo bloque de viviendas. La mujer ha permanecido dos horas en cama hasta que ha sido convencida de que tenía que abandonar la casa, después de certificar que no estaba impedida.