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¿Homicio o legítima defensa?

Es miércoles y comienza el largo puente de la constitución. Faltan cinco minutos para las ocho de la tarde cuando un Renault Megane aparca cerca de la casa de los joyeros Tous. Del vehículo salen dos hombres que entran en el recinto del chalet. Durante 12 minutos se dedican a inspeccionar el lugar. Cuando llega la policía los asaltantes ya han huido.
 
 
 
Tres días después a las 18:04 horas de la tarde la familia sale de su casa en dirección al hospital dónde una de sus hijas acaba de dar a luz. Cuarenta y tres minutos más tarde por la puerta del chalet pasa un Megane igual al de los presuntos ladrones. Curiosamente el vehículo aparca en el mismo sitio y dos personas bajan del coche. El vigilante de seguridad Julio Francisco López ve la escena desde el centro de control y llama a los Mossos d'Esquadra. A continuación llama a Luis Corominas, jefe de seguridad y yerno del joyero, al que le dice que son peligrosos y que coja un arma.
 
Los hombres se detienen bajo una farola y manipulan un sistema eléctrico, después entran en el jardín de la casa y recorren la zona con absoluta tranquilidad jugando incluso con los perros. Inutilizan algunas de las cámaras de seguridad. En algún momento parece que uno de los asaltantes lleva algo en la mano, lo que hace suponer al vigilante que podrían ir armados.
 
 
Corominas con su arma en la mano se sube al coche y da media vuelta en dirección al coche aparcado en la calle perpendicular. Al parar el coche paralelo al Renault Megane es cuando se produce el primer disparo. Unos segundos después el Mercedes de Corominas se aleja unos cuantos metros y vuelve a pararse, es ahí cuando se produce la segunda detonación según el informe de basíltica de los Mossos d'Esquadra.
 
En su declaración Corominas asegura que se dirigió al coche para avisar a sus ocupantes del peligro que corrían sin embargo los individuos le contestan en un idioma extranjero y esto le hace pensar que podrían ser los asaltantes. Este es el momento clave de la investigación, ¿Qué ocurre cuando Corominas para el coche? Y sobre todo, ¿Por qué dispara?
 
Corominas le cuenta al juez que el conductor tenía una pistola en la mano, que temía por su vida y que disparó sin mirar, es decir, en legítima defensa. La versión del copiloto albanokosovar es distinta.
 
Dos días después de los hechos, el caso da un giro de 180 grados. Primero muere el albanokosovar herido. En este momento la policía catalana tiene dudas sobre la versión de Corominas y poco después la juez que lleva el caso decreta su ingreso en prisión sin fianza. Lo que parecía un claro acto de legítima defensa pasa a ser un presunto homicidio.
 
Diferente manifestaciones de los vecinos y un comunicado de la familia Tous hacen que Corominas salga de la cárcel bajo fianza. Actualmente el otro albanokosovar detenido está desaparecido tras salir en libertad con cargos. El caso todavía está pendiente de juicio.
El día de los hechos
Veinte minutos después Corominas se presenta en casa de sus suegros en un Mercedes todoterreno. Cuando baja del vehículo va armado y se muestra muy nervioso. El encargado de la videovigilancia le cuenta que en las cámaras sigue viendo a los intrusos. Los asaltantes salen corriendo al percatarse de la presencia del jefe de seguridad y se alejan de la casa dejando atrás a los otros dos ocupantes del Megane que les están esperando.