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Lorenzo vuelve a España

Tras pasar una temporada en Canadá, Lorenzo regresa a España para ayudar a su hermano a atrapar a un enigmático asesino de curas que ridiculiza a la policía a través de sus cartas a un periódico. Aprovechando el tirón mediático de su puesto, el comisario Serrano comienza su carrera política y no permitirá que los errores de su equipo manchen su imagen.
Lorenzo Daniel se encuentra en Quebec en un centro para superdotados y sufre las consecuencias de la ausencia de su hermano. El rendimiento de la brigada baja mucho desde que el pequeño se fue de España, así que el comisario Serrano decide relevarle de su puesto y hacerle la vida imposible. Mientras tanto, un asesino de curas aparece en escena.
Serrano contrata a una asesora de imagen para presentarse a las elecciones municipales y no permitirá que ningún error policial haga arroje la menor mancha sobre su historial por lo que, pese a su enemistad, decide entregarle la confianza a Montero para que resuleva el caso. Necesita el apoyo de la curia eclesiástica para asegurarse su éxito.
Daniel y intentan resolver el enigma pero a cada paso que dan parecen alejarse más de la solución Mansilla y, por si fuera poco, el periódico El observador les deja en evidencia publicando cada semana las cartas que el asesino les envía en exclusiva. La joven y ambiciosa reportera Molina (Carmen Morales) es la encargada del seguimiento de la noticia y no tiene ningún reparo en hacer todo lo posible por conseguir notoriedad.
Lorenzo, que busca en Canadá su vocación, llega a la conclusión de que la criminología debe convertirse en su profesión y decide regresar a Madrid para ayudar a su hermano a resolver el nuevo misterio que se traen entre manos.
Con el joven prodigio ya en España, la resolución al enigma no tardará en llegar. Sin embargo es la nueva técnica en comunicaciones de la brigada, Lluvia, quien con su conocimiento de la parapsicología aporta la clave, el asesino es un creyente en los poderes ocultos de la 'Antaskarana', un símbolo mágico que cura los dolores físicos de aquel que lo porta.
Éste y otros detalles harán que lorenzo de con la solución: el asesino de curas es el director de El observador.