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Miki enloquece con el juego de Ainhoa

Miki ha conseguido un trabajo como guardia de seguridad nocturno por lo que tendrá que abandonar su cálido lugar al lado de Ainhoa en la cama. Sin embargo, él no puede esperar que ella se molesta ya que no quiere ser su pareja pero Ainhoa no sabe lo que quiere e incluso se atreve a decirle "a lo mejor sí que somos pareja", lo que enloquece al escritor.
Cansado de sentirse frustrado, Miki decide buscarse un trabajo fuera del ámbito literario y lo encuentra como guardia de seguridad nocturno. Una idea que a él no le ilusiona especialmente pero que decide aceptar para ganar al fin un sueldo.
Sin embargo, su decisión no será bien recibida ya que su madre se opondrá en rotundo y le ofrecerá ser el suceso de su ex suegro en la empresa que debería heredar su ex novia Sonia. Pero Miguel, fiel a sus principios, se negará a trabajar codo con codo con su ahora odiado padrastro.
Lo que no esperaba Miki es que Ainhoa se molestara. Tras una riña más entre los 'compañeros de piso', el escritor anuncia que esa sería la última noche que dormían juntos lo que sirvió para acabar con el mal humor de Ainhoa que se durmió abrazada a su compañero.
Pero el sueño duró poco y la abogada se desveló pensando en que ya no compartiría cama con Miki. Cuando se lo dice por la mañana, el escritor no consigue comprenerlo ya que Ainhoa se negaba en rotundo a ser su pareja.
Sin embargo, la abogada parece haber cambiado de opinión porque "a lo mejor sí somos pareja", decía, lo que acabó con los nervios de Miki que cree que es incluso más insoportable que Sonia.