Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Problemas frecuentes con el pene

Los órganos genitales masculinos pueden tener una serie de disfunciones que dificulten sus relaciones sexuales y hagan que no sean satisfactorias ni placenteras. Aquí resumimos algunos de las más comunes de entre las alteraciones morfológicas (afectan a la forma) y las funcionales (pudiendo aparecer en cualquiera de las fases de la respuesta sexual masculina).
Morfológicas:
-Fimosis.
-Frenillo corto. En otras ocasiones la erección es muy dolorosa, debido a que el frenillo es muy corto, una rápida solución es dar un corte para alargar el frenillo que tanto molesta.
-Parafimosis. Otra anomalía muy frecuente es la que se da cuando el prepucio es muy estrecho y estrangula el glande. Suele suceder cuando se descubre el glande para limpiarlo o en algún acto masturbatorio y no vuelve a cubrirlo la piel. Cuando esto suceda se debe intentar subir la piel pero si ocurre con frecuencia lo mejor sería acudir a un especialista que determinaría si es preciso realizar una circuncisión.
Funcionales: -Impotencia.
El doctor José Luis Arrondo Arrondo, autor del libro 'Historia íntima del pene' define esta disfunción como: "la incapacidad persistente, completa o parcial, para alcanzar y/o mantener una erección peneana con rigidez suficiente que permita unas relaciones sexuales satisfactorias". Esta alteración se puede producir por causas psicológicas (como ansiedad, stress, miedo al fracaso, baja autoestima) u orgánicas (como diabetes, alzheimer, parkinson, drogas, alcohol, tabaco). Según el Estudio Epidemiológico de Disfunción Eréctil Masculina este problema afecta al 19% de los españoles entre 25 y 70 años. Pero todo problema tiene casi siempre una solución, con distintas terapias, con cremas vasodilatadores, con la suministración de fármacos (como la popular Viagra), con el implante de una prótesis.
-Eyaculación precoz. Expulsar el semen antes, durante o nada más empezar la penetración, sin ningún control voluntario sobre el reflejo eyaculador y en ocasiones sin producir placer, es otro problema que afecta a muchos varones. Alfred Kinsey en los años 50 realizó una encuesta que recopiló en su obra 'Comportamiento sexual en el hombre' en la demostró que tres cuartas partes de los varones eyaculan en menos de dos minutos después de la penetración. Mientras Masters y Johnson determinan que un varón es eyaculador precoz cuando alcanza el orgasmo antes que su mujer en más del 50% de las veces. Las causas pueden ser diversas desde un frenillo corto, infecciones en la uretra, drogas, algún tipo de medicamento o como explica el doctor Arrondo "un mal aprendizaje. (...) la masturbación a destajo, los concursos entre amigos, muchos inicios en la relación sexual son rápidos, en sitios improvisados, en estas situaciones, aumenta la ansiedad, la tensión. Esta tensión facilita la contracción más rápida de los músculos perineales y el lanzamiento del eyaculado hacia el exterior".
-Anorgasmia. Falta de orgasmo en las relaciones sexuales. Esto no es algo muy común entre los varones pero aumenta con la edad y suele ser debido a un período de stress, baja autoestima, determinadas enfermedades como esclerosis múltiple, Parkinson. En estos casos, acudir a un sexólogo puede mejorar las relaciones con su pareja.
-Priapismo. Erección duradera y dolorosa, el pene se llena de sangre en los cuerpos cavernosos, puede durar horas, a veces días, tras una relación sexual, o por la utilización de medicamentos para tratar la impotencia, además puede ocurrir a cualquier edad.