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Trastornos sexuales femeninos

Falta de deseo, dificultad para excitarse, incapacidad de llegar al orgasmo, dolor durante el coito... estos son algunos de los problemas sexuales más frecuentes de las mujeres.

Aquí destacaremos algunas de las disfunciones que padecen las mujeres, estas son las categorías propuestas por la International Consultation en junio de 2003 y recogidas en el libro 'La ciencia del orgasmo' (ed. Paidós, 2008):
- Trastorno del deseo

- Trastorno de excitación genital persistente
- Trastorno de la excitación sexual subjetiva . Basson, Althof y otros (2004) definen este trastorno como "la ausencia o disminución acusada de la sensación de placer y de excitación sexual ante cualquier forma de estimulación sexual".
- Trastorno de la excitación sexual genital . Este trastorno se caracteriza por una escasa lubricación vaginal en cualquiera de las fases de la respuesta sexual femenina. Puede ser debido a lesiones en el sistema nervioso autónomo o por falta de hormonas sexuales (estrógenos).
 
- Trastorno combinado de la excitación sexual genital y subjetiva . "Sensaciones de excitación y de placer sexual ausentes o muy reducidas con cualquier clase de estimulación sexual, así como quejas de excitación sexual genital inexistente o reducida".
 
- Trastorno por aversión al sexo . "Ansiedad y/o repugnancia extremas ante la previsión o el intento de tener cualquier clase de actividad sexual". La causa principal es la ansiedad, llegando incluso a tener en estas crisis, desmayos, palpitaciones, náuseas, mareos... La aversión al sexo puede tratarse a base de ejercicios de focalización sensorial en los que la mujer se enfrenta a la situación que le provoca miedo o a base de técnicas de reestructuración cognitiva. 
 
- Trastorno orgásmico o anorgasmia . "A pesar de que las mujeres afectadas dicen sentir una excitación sexual elevada, se da una ausencia de orgasmo, o bien unas sensaciones orgásmicas de intensidad muy reducida, o bien un retraso acusado del orgasmo con cualquier clase de estimulación". En definitiva una falta de orgasmos. Según las investigaciones de Rosen del año 2000 concluyó que este problema afecta entre el 24 y 37% de las mujeres. Masters y Johnson clasificaron en su libro 'The Human Sexual Response' (1966) la anorgasmia en tres categorías: "la absoluta, la situacional y la aleatoria, a su vez divididas en primarias y secundarias". Otros autores, K.P. Jones, Kingsberg y Whipple clasificaron el trastorno orgásmico en dos: primario, en el que "la mujer nunca ha experimentado un orgasmo con ninguna forma de estimulación; en el trastorno orgásmico secundario, la mujer es anorgásmica después de haber sido orgásmica, o es orgásmica en algunas circunstancias pero no en otras". La anorgasmia se puede tratar con ejercicios conductuales, a través de la masturbación guiada con y sin vibradores o la tabla de ejercicios de Kegel, para fortalecer el músculo pubococcígeo.
 
- Trastornos por dolor: dispaurenia y vaginismo
La dispaurenia es "dolor persistente o recurrente durante una intromisión vaginal intentada o completa y/o durante el coito peniano vaginal". Las causas pueden ser orgánicas o por una excitación insuficiente en la mujer.
El vaginismo es la otra clase de trastorno por dolor, "dificultad persistente o recurrente de la mujer para permitir la entrada vaginal del pene, de un dedo y/o de cualquier otro objeto a pesar de su deseo expreso de hacerlo". Las causas de esta disfunción pueden ser variadas, orgánicas como endometrosis, vaginitis, bartolinitis o por causas psicológicas. Se puede tratar con innovadoras terapias sexuales, con asistencia psicológica y con información, y en otros casos con la utilización de dilatadores vaginales.