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El amor está en la red

Pajarito 15 y Cleopatra, o lo que es lo mismo Guti y Elena, han descubierto el mundo de las ciberrelaciones. De no soportarse, han pasado, gracia a la red, a conocerse profundamente y amarse en la distancia. Igual que hacen miles de usuarios diariamente, el jefe de personal y su secretaria han puesto fin a su soledad gracias al mundo virtual y como muchos de ellos se preguntan ¿qué pasará cuando se conozcan?
El amor está en el aire... ¿o no? Cibernovio, cibersexo, ciberamigo... Todos estos términos se han convertido en palabras muy comunes en la sociedad actual, una sociedad marcada por los avances tecnológicos y por vivir cada vez más deprisa.
En un mundo en el que las relaciones sociales son cada vez más complicadas y en una época en la que el estrés, las prisas y las nuevas tecnologías invaden todo, la falta de tiempo ha convertido Internet en uno de los medios a través de los cuales encontrar pareja.
Como todo lo nuevo, la red empezó a implantarse entre los más jóvenes, quienes pronto descubrieron las posibilidades que ofrecía a la hora de conocer gente y establecer relaciones con personas de lo más variopintas. Empezaron a escucharse eso de las quedadas con las gente del chat. Las ciberquedadas se convirtieron en algo de lo más habitual entre los usuarios y comenzó a extenderse el uso de los chats. 2
De ser un punto de encuentro para gente joven, poco a poco y gracias a las posibilidades que ofrece, la red pasó a formar parte de la vida de todos: adolescentes, jóvenes, adultos e incluso abuelos han encontrado una forma de dejar de lado su soledad.
Así le ocurrió a Elena, quien gracias a Andrea descubrió que el ordenador servía para algo más que para hacer facturas o gestionar nóminas y contratos. Fue entonces cuando Elena inició su aventura 'internetera' en el mundo de los chats y como conoció a su media naranja: Marco Antonio. Sin embargo, ocurrió lo que tantas veces ocurre, las mentiras o el hecho de obviar información desilusionaron a la secretaria, quien descubrió en su primera cita que su chico era demasiado joven.
Mentiras virtuales
'Rubia 1,80', 'Morenazo ojos azules'... ¿Quién no se ha metido en un chat  y ha mentido a todos aquellos que se conectaban con él? En un mundo donde el anonimato te permite jugar a convertirte en quien no eres o en quien te gustaría ser, Internet suscitó más de un quebradero de cabeza a los padres desconfiados que veían como sus hijos conocían a gente que no sabían hasta que punto era quien decía ser. 1
Aunque cada vez están mejor vistas socialmente, las relaciones por internet estuvieron asociadas a las mentiras. Gracias al anonimato que permite, la red se convertía en el sitio idóneo para mentir sin miedo a ser descubierto, exagerar, cambiar tu edad, tu físico...  Cualquier cosa estaba permitida y los usuarios eran conscientes de este poder.
El miedo inicial se ha ido superando con lo años y la generalización de su uso ha propiciado la entrada de gente de todas las edades a la red. Su uso se ha generalizado y gracias a ello las reticencias iniciales han ido quedando atrás.
Inevitablemente, la mentira es  inherente a la red y al anonimato que ofrece, pero no es algo generalizado. En la mayoría de los casos, se convierte en un juego, sin ninguna  intención que vaya más allá del mero divertimento.
Un paso más allá, el amor
Parejas en otra comunidad e incluso al otro lado del charco ... Gente que no se ha visto nunca y ha caído rendida a los pies de su cibernovi@ gracias a sus palabras y a una simple foto. Cientos de casos nos demuestran que Internet se consolida como espacio para encontrar pareja y que los usuarios de este tipo de portales están satisfechos con la experiencia.
Así lo corroboran varios estudios. La asociación Pew Internet & American Life Project realizó un estudio en 2006 que ponía de manifiesto que el 52% de las personas que habían iniciado relaciones por Internet en EEUU lo consideraban una experiencia positiva y que tres de cada cuatro solteros han buscado pareja a través de la red en algún momento. 
Las diferencias entre las relaciones iniciadas a través de Internet y las iniciadas de forma convencional se van diluyendo. Un estudio de Ya.com y MetaScore confirma que el 60% de la población encuestada (sobre una muestra de cinco mil personas) cree que las relaciones iniciadas en la red son esencialmente iguales, ni más ni menos duraderas, fieles o beneficiosas.
Los canales para encontrar pareja proliferan al igual que los portales especializados. Poco a poco van ganando terreno a las, ya casi olvidadas, agencias matrimoniales. Gente de todas las edades busca a su media naranja en la red, y en muchas ocasiones la encuentra.
Y fue en uno de estos canales donde Elena conoció a su querido 'Pajarito 15', ¿qué pasará cuando se conozcan?
Esa misma pregunta surge a las ciberparejas, ¿saltará la misma chispa que saltó en la red? Sólo hay una manera de saberlo.