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El centro de todas las miradas

En la primera cita, en una entrevista de trabajo... En muchas ocasiones, la apariencia es fundamental y se ponen en marcha todos los recursos para estar perfecta. Largas horas planeando, recorrer tiendas, elegir cada complemento... Pero esta difícil tarea se convierte en casi imposible cuando se trata de llamar la atención tras 20 años de matrimonio.
 
Marina se presenta con un nuevo look, un brillante vestido con transparencias, complementos preciosos, recién salida de la peluquería, maquillaje perfecto… todo con un único objetivo: ser el centro de todas las miradas, aquello que pocas veces consigue, llamar la atención de su marido.
 
Sin embargo, Roberto está relajado con su 'juguetes' en el salón y no presta la menor atención a los paseos con los que su mujer le obsequia a lo largo del día. Tan  sólo se acuerda de Marina cuando tiene sed y, gritando pide a su mujer que le traiga un poco de agua.
 
No conseguir su objetivo es frustrante, pero lo que acaba con la paciencia y los nervios de Marina no es su marido le grite y tan sólo le preste atención cuando necesita algo de ella. Así, decide vengarse de nuevo.
 
Ella, resplandeciente aparece con una jarra de agua para su querido marido. Sólo entonces él repara en su cuidado aspecto y le hace todo tipo de proposiciones…
 
No conseguido su objetivo y, dolida, se toma la justicia por su mano. Cuando menos se lo espera, Marina ataca y derrama todo el agua sobre el pantalón de su sediento marido. Acaba así una vez más la discusión entre la pareja.