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"Dos chicas besándose es el sueño de todo hombre y me gustaría estar presente"

Con sus más de dos metros y con su simpatía llegaba Olfo Bosé a la redacción de telecinco.es para tener una entrevista digital con los internautas. Y sin saberlo, se dejó llevar por la situación contestando a una serie de preguntas sobre su vida sexual. Él sin pelos en la lengua y con muchas ganas de contar cosas sobre este tema, confesó que él habla muy abiertamente del sexo y sin tapujos.
-¿Cuándo viste por primera vez un preservativo y a continuación, qué hiciste con él?
Mi madre ha sido siempre una educadora magnífica , la primera que me enseñó un preservativo fue ella. Y lo primero que hice fue exclamar, anda un globo. No sé qué edad tenía la verdad, fue una experiencia nueva. Me dijo, a que no sabes qué es esto y yo le dije un globo, vamos a jugar a los globos y mi madre me dijo no. Y me explicó exactamente para lo que servía. Me lo explicó para que tuviera un poco de entendimiento, que no me pasara nada y que tuviera conocimiento, que me iba a salvar de enfermedades como también de ciertas responsabilidades.
-¿Y una película porno?
¿La primera vez que vi una peli porno o la primera vez que intuí que eso era una peli porno? No voy a decir que fue en mi casa porque no lo fue, fue en los cines. Yo obviamente ya sabía algo porque estás en una sociedad en la que todos son mayores y al fin y al cabo a alguno se le escapa algo. Pero lo que es el primer cartel porno de sexo erótico lo vi a los 14, 15 años con mis amigos, nos descojonábamos (perdón por la palabra).
-¿Te consideras un buen amante?
Me considero por lo menos me considero, soy bastante seguro, para mí no es un terreno desconocido porque es una cosa que hablo abiertamente y que no mucha gente habla conmigo abiertamente. Normalmente hablo de exploraciones (risas). Me considero un buen amante, sino fuera un buen amante no tendría la seguridad al hacerlo.
-Te gusta insinuarte o que se te insinúen
Yo vivo en Extremadura y por todos los sitios que he ido siempre me ha pasado una cosa, soy muy alto y la verdad es que acojono y las chicas no se me acercan. Y claro, yo soy el que me tengo que acercar y cuando me acerco se acojonan más. Es muy complicado para mí, y las veces que se me han insinuado casi no me lo he creído. Una vez una chica se me acercó en Marbella este verano y me dijo, me duele el cuello, le dije por qué, y me contestó de tanto mirarte. Y pensé qué pedazo de insinuación, nunca me había pasado. Lo que más me gusta es que den el primer paso, pero yo insinuarme me gusta más porque es como que la sangre te corre por las venas. Entrar en calor, el preámbulo.
-Alguna fantasía confesable
Ninguna de ellas es confesable, es complicado confesar fantasías sexuales. Que se acerque alguna chica cuando tenga la oportunidad de verme en la calle, que me lo pregunte y yo se lo cuento.
-¿Has entrado en alguna tienda erótica?
Hombre claro, como cualquier niño. A mis 16 años ya sabía como iba el tema, no quiero parecer chulo pero sí he entrado como para reírme de los juguetitos que hay, de las bolas chinas pero nunca para comprar. No sé la verdad porqué pero nunca me ha dado por comprar, puede ser porque nunca he tenido una pareja que le gustara ese tipo de cosas.
-¿Qué es lo que más te estimula?
A) Una chica desnuda
B) Dos chicas besándose
C) Una escena porno
A mí la escena porno no, porque para eso tengo mi imaginación, tengo mejores argumentos que las escenas pornos, aunque las haya visto, tengo 28 años y las he visto obviamente. Dos chicas besándose es el sueño de todo hombre, no voy a decir que he estado presente, pero me gustaría. Me pone más, me calienta más la capacidad que tiene la mujer de vestirse y ser sexy que de desvestirse y quedarse como dios la trajo al mundo. Me pone más la postura de la mujer de ponerse una telita, marcar las curvas y dejar cabida a la imaginación.
-Ver por una mirilla puede ser muy excitante. ¿Eres un poco voyeur?
No me considero voyeur. Pero prefiero que me miren o que me vayan a pillar, ese morbo de que me miren con la puerta abierta. Me considero más de la opción del otro lado de la puerta.
-¿Te ha sorprendido alguna vez una pareja haciéndote algún juego erótico?
Yo soy difícil de sorprender pero si que alguna vez la mujer se ha explayado y me ha sorprendido. Pero de qué manera, no lo puedo contar.
-Para ligar, ¿tienes alguna técnica?
No tengo técnicas, según a la persona  que me vaya a enfrentar, porque al fin y al cabo es un enfrentamiento. Son sus armas contra las mías, es en lo que consiste realmente la conquista.
-Tu postura preferida:
A) La clásica
B) Ella dominando
C) Me gustan todas las posturas
Cada postura tiene su intríngulis, es lo que mola o también lo que puedes hacer con una chica o con dos o con tres, con cuatro, con cinco. Podría decir que todas las posturas me gustan, porque con la simplicidad de una te vas cansando, y luego otra postura va cansando a la otra. Yo prefiero casi el movimiento constantemente, y además los parones. Estás media hora, paras, te fumas un cigarrito, luego te tiras otra media hora y vuelves a parar. Y te tiras unas cuatro horitas dando al deporte, al cuerpo saludable como éste, para estar en forma.
-¿Cómo se lleva la abstinencia sexual en la isla?
Lo bueno es que no se convierte en abstinencia sexual, te desaparece totalmente la lívido, erradica la necesidad primaria en la isla. No tienes otra cosa en la mente que comida, comida pero yo creo que en otras circunstancias la abstinencia se llevaría muy duro porque somos hombres y, por naturaleza conquistadores. Para las mujeres me imagino también será duro, mucho más duro para ellas que para nosotros. Pero yo no he llegado al punto de abstenerme porque simplemente habría desaparecido.