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El universo paralelo de 'Fibrilando'

Cuando un personaje de una producción de ficción tiene gran aceptación por parte del público, es frecuente que se le saque de su entrono natural para situarlo en otro y dar lugar así a una nueva serie. Es lo que se llama un spin-off. Según Guridi, “¡FIBRILANDO!”“es justo lo contrario: un ‘spin-in’, esto es, traer una nueva historia a estos personajes”.
 
La idea es muy similar al concepto de 'What if...' frecuentemente utilizado en cómics y series televisivas. Este recurso permite a los guionistas plantear la vida de sus personajes si hubiera cambiado algún suceso crucial en sus vidas, por ejemplo "¿qué hubiera sido de Superman si la nave en la que llegó a la Tierra hubiera caído en la antigua URSS en lugar de en EEUU?".
Al igual que en la mítica serie “Érase una vez el hombre”, en “¡FIBRILANDO!” los seres humanos se repiten en el espacio y el tiempo para contar la historia. Los médicos, cirujanos, enfermeros y celadores de la clínica en la que todo ocurre son idénticos a los empleados de la planta 17, en la que se encuentra la oficina de “Camera Café”: se llaman igual, se escaquean igual y actúan igual que sus vecinos, pero se diferencian de éstos en que la vida les ha situado en otro lugar para desarrollar su zafiedad.
Nuevo envoltorio para los personajes
En “¡FIBRILANDO!” todo será nuevo alrededor de los personajes: la cabecera, los títulos de los capítulos -donde se sustituye la caída del tradicional vaso de café, por un vasito de muestra de orina- y nuevos menús en los que se incluyen sencillas animaciones en 2-D con recortables de los protagonistas. “¡FIBRILANDO!” incluirá novedosas cortinillas realizadas a partir de radiografías animadas: placas de huesos y esqueletos que no se reconocen como tales e intentan manejar objetos reales con resultados siempre catastróficos. También habrá una sorpresa en cada cierre, que sustituye el avance del siguiente programa por una secuencia, interpretada por los mismos personajes, ambientada en un decorado diferente y con contenidos un poco más radicales.
Nueva música : la sintonía será más “cañera” que su predecesora de “Camera Café”, en la línea de las series médicas y fantásticas de los años 60.
Nuevo decorado : El área de descanso de “Camera Café” se configuraba en torno a la máquina de café. En “¡FIBRILANDO!” hay varios elementos escenográficos que amplían el punto de vista del espectador. La disposición es similar, pero un buen número de elementos practicables dan amplitud al decorado que, pintado de color “verde hospital”cederá mayor protagonismo a los personajes. Las fotocopiadoras han dado paso a mobiliario hospitalario  -una nevera de muestras, una minúscula sala de espera, etc-. y los pasillos del fondo han ganado amplitud para permitir el tráfico de camas y camillas.
 
Además de la máquina expendedora de bebidas, el personal de la clínica dispondrá de percheros para las batas y un baño-vestidor multifuncional, que, al cambiar el sentido de apertura de la puerta, deja entrever parte de sus secretos. Justo enfrente, una ventana interior dará a una sala contigua en la que tendrán lugar parte de las acciones de la serie.
Nuevo vestuario : Aunque todos los personajes irán vestidos de acuerdo a su profesión, todos conservarán ese aire peculiar que ha ayudado a definir su imagen a lo largo de cuatro años: la enfermera Cañizares, igual que su homóloga de oficina, seguirá combinando lo incombinable dentro del universo de batas y pijamas disponible en ropa sanitaria; el doctor Quesada se pondrá la bata sobre sus estridentes juegos de camisas y corbatas; el doctor Palacios dará su peculiar toque con pijamas estampados; Sofía conservará su manera de vestir, aunque en este caso la empresa le obligue a ponerse una bata encima que ella se quitará en cuanto las circunstancias se lo permiten.