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Ganar de cualquier manera

Con la llegada de Todt al equipo, la estructura italiana de Fórmula 1 sufrió un cambio  espectacular que convirtió a Ferrari en un ejemplo a seguir. El presupuesto ayudaba y el “pequeño Napoleon” empezó a gestionar una escudería que pasaba por una enorme crisis.
Fichó a numerosos ingenieros británicos y sobre todo llevó a cabo dos importantes contrataciones: Michael Schumacher y Ross Brown. con ellos llegaron los títulos de forma consecutiva aunque eso si tardaron varias temporadas en conquistar la corona.
No fue hasta el año 2000 cuando Michael ganó el campeonato en el gran premio de Japón en el trazado de Suzuka. En ese momento, Todt culminó su objetivo en Ferrari.
Comenzó su trayectoria deportiva como copiloto de rallyes junto a David Richards, el que fuera jefe de equipo de honda F1 que ahora controla el mundial de Rallyes. Más tarde, su labor organizativa se trasladó a Peugeot donde consiguió el triufo en las 24 Horas de Le Mans y más tarde en el París Dakar.
En Ferrari también protagonizó malos momentos, como aquella orden de equipo que recibió Barrichello en el Gran Premio de Austria cuando dejó pasar a Schumacher en los últimos metros.
En los últimos años, la relación con Montezzemolo cambió radicalmente. Variacion que se debio a los problemas con Massa, que precisamente tiene como manager a Nicolas, el hijo de Todt; y sobre todo, por el caso del espionaje de Mclaren, que mostró la vulnerabilidad de la escudería.
El pasado mes de diciembre, Todt fue relevado de sus funciones y ahora sólo representa a Ferrari en la FIA. Entre sus proyectos a corto plazo, se rumorea que podría aspirar a la presidencia de la FIA o comprar parte del equipo Toro Rosso.