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Mercedes Clase G 350 Bluetec

Hace 25 años Mercedes sorprendía al mundo con el lanzamiento del Clase G, un coche que resultaba algo rudo pero que podía con todo. Y cuando decimos todo, nos referimos a cualquier cosa que se le pusiera por delante.

La silueta de este coche apenas ha cambiado a lo largo del tiempo y mantiene esas formas cuadradas que poco o nada tienen que ver con la aerodinámica.

El Clase G está claramente enfocado hacia la conducción off road. Se trata de una joya para propietarios de fincas, ganaderos, o responsables de obras civiles que necesitan atravesar caminos repletos de dificultades en las peores condiciones. En pocas palabras: un vehículo sin límites.

Hoy probamos una de sus variantes más civilizadas denominada 350 Blue-Tec, que suaviza el consumo de combustible y el comportamiento del coche en carretera.

Y es que, esta bestia pesa nada menos que 2.570 kilos, mide 4,7 metros de longitud y casi dos de alto, lo que da una idea del monstruo que tenemos que conducir.

Su carrocería conserva unas líneas muy rectas que incluye detalles de protección como la rejilla de los faros, funda metálica y cerrada para la rueda de repuesto y un estribo lateral para acceder al interior. Además, las bisagras de las puertas están a la vista.

En el habitáculo se respira la atmósfera típica de Mercedes. El volante tiene inserciones de madera, controles para el sonido y una pantalla central similar a las que incorporan los nuevos Clase A y C preside la consola.

Además, detalles como el cuadro de instrumentos idéntico al de sus hermanos de gama, el asidero del copiloto para sujetarse cuando el equilibrio sea difícil y el freno de mano es convencional, refuerzan su estilo clásico.

Pero pasemos a la acción. El G-350 Blue-Tec monta un propulsor diésel de 3 litros que rinde 211 CV de potencia, emplea un cambio automático G-Tronic de 7 velocidades y firma un gasto medio de gasoil de 11,2 litros. Eso sí, el depósito de combustible tiene una capacidad de 96 litros. Llenarlo tiene un coste de unos 125 euros.

Hasta aquí los detalles técnicos, pero os preguntareis ¿cómo se comporta este vehículo? La respuesta es sencilla: sobre asfalto cumple sobradamente con las expectativas aunque si se circula por una carretera repleta de curvas, se aprecian ligeros balanceos de la carrocería. Una sensación que desaparece por completo en el campo. Terreno en el que el Clase G es una auténtica bestia y lo mismo le da rodar rápido por pistas que atreverse con las zonas de piedras más complicada.

Así es el Clase G 350 Bluetec. Un coche duro, robusto y con un enfoque off road impresionante que no renuncia al asfalto. Un modelo que está a la venta en España por 100.000 euros.