Bolivia dice que las críticas en el informe de drogas ponen en riesgo el convenio con EE.UU.

EFE 01/03/2009 15:18

El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, competente en política antidrogas, afirmó que "está en riesgo" la renovación este mes del acuerdo de cooperación en lucha contra el narcotráfico por las críticas vertidas en el informe estadounidense, según el diario La Razón.

"El informe entorpece aún más las relaciones bilaterales, pero todo se puede solucionar con diálogo", afirmó Cáceres en alusión al documento en el que EE.UU. pidió a Bolivia que "revierta" su política de expansión de los cultivos legales de coca.

En el reporte, EE.UU. destaca que Bolivia sigue siendo el tercer país del mundo que más coca produce y criticó que el presidente Evo Morales "continuó la promoción de su política de 'cero cocaína, pero no cero (hoja de) coca' y apoyó la industrialización de la coca".

El documento también solicita al Ejecutivo de Morales un mayor esfuerzo para acabar con el mercado ilegal y más cooperación con los países vecinos.

El Ministerio de Exteriores boliviano descalificó el informe por "mentir" y "agredir" al Ejecutivo de Morales y porque "maneja arbitrariamente cifras referidas a la lucha antidrogas en Bolivia en el año 2008 sobre la base de estimaciones no corroboradas".

El viceministro Cáceres, dirigente sindical cocalero al igual que Morales, insistió en que "coca no es cocaína" y que esa es una idea que debe aceptar Washington si quiere seguir cooperando en el país.

El cultivo de hoja de coca, materia prima para la realización de la cocaína, es legal en determinados territorios de Bolivia, donde tiene usos terapéuticos y ancestrales.

Bolivia erradicó el año pasado 5.000 hectáreas de cultivos ilegales de la hoja, pero desde el mes de enero están paralizadas esas actividades, según el Gobierno, debido a la falta de apoyo de la división antinarcóticos de la embajada de EE.UU. (NAS).

La cooperación de la NAS consistía fundamentalmente en brindar apoyo logístico a las brigadas de erradicación de cultivos ilegales de coca.

"Es posible realizar las tareas de interdicción, erradicación y racionalización sin apoyo de EE.UU. (...) estamos en vísperas de no seguir dependiendo más de esa cooperación para que no se convierta en injerencia y chantaje", afirmó el viceministro Cáceres.

"En Bolivia estamos preparados para una lucha digna y con recursos propios", agregó Cáceres al tiempo que puntualizó que "nadie descarta la cooperación".

Las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos se encuentran en uno de sus momentos más fríos desde que Morales expulsó en septiembre de 2008 al embajador estadounidense Philip Goldberg acusándole de aliarse con sus opositores para conspirar contra él.

Además, Morales también echó de Bolivia el año pasado a la agencia antidrogas norteamericana (DEA) y apoyó la salida de la agencia de cooperación USAID de la zona cocalera del Chapare (Cochabamba, centro).

Estados Unidos, a su vez, respondió expulsando también al embajador Gustavo Guzmán y retiró a Bolivia los beneficios arancelarios que concede a los países andinos por sus esfuerzos contra el narcotráfico, conocido como ATPDEA.