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Mª José Fernández gana 'Supervivientes 2010'

María José, tasadora de joyas, ha sido una de las concursantes más sorprendentes de las últimas ediciones de 'Supervivientes'. Encuadrada en el grupo de los anónimos desde el inicio del reality, no tenía una fama detrás que respaldase su popularidad, pero desde el primer día supo hacerse un hueco en el corazón de los espectadores.
Y lo hizo de forma contundente. A parte de organizar los turnos de comida de los concursantes anónimos, se erigió en el papel de madre del grupo hasta el extremo de lavarles los sobacos y el torso desnudo en las duchas que improvisaron en la selva. Buscaba el control absoluto. Como una auténtica amá.
Nerea, condenada al ostracismo
Esta forma de actuar le granjeó numerosos enemigos desde el inicio. La primera que se negó a seguir sus órdenes fue la donostiarra Nerea. La camarera intentó iniciar una revolución en contra de María José pero sufrió un fracaso sin paliativos. Todo el grupo le dio la espalda y la expulsó. Tuvo que irse a vivir con los famosos.
A punto de abandonar por los insultos de Bea
Más adelante, llegaron los problemas con Bea. En un quítame allá esas ascuas, ambas se enzarzaron en una serie de discusiones muy agresivas por de quién debía hacer la vigilancia del fuego. Escalofriantes fueron los reproches de Bea, que empleó palabras soeces y sus tristemente célebres frases hechas para sacar de quicio a María José, que llegó a pedir la intervención de la dirección del programa porque había situaciones que no estaba dispuesta soportar.
La peor cara de Rafa Mora
De La Legionaria, al vigilante de seguridad. Se enfrentó a Rafa Mora, que según ha dicho tras salir de la isla, pretendía borrar su imagen de machista de la memoria de los espectadores en este concurso.
Plantó cara al valenciano como nadie se había atrevido hasta ahora. El enfrentamiento se fue fraguando día tras día, y subiendo de tono por momentos. Acusaciones de robo, la desaparición de un chubasquero de Rafa Mora y dilucidar quién había tocado unas cazuelas cuando no debía, les llevaron a una disputa en plena noche en la que casi llegan a las manos. 
Tal fue el choque que el hijo de María José, Arkaitz, tuvo que intervenir desde Madrid en la siguiente gala para poner algo de orden. Algo que no había ocurrido jamás en este concurso. Lo gracioso fue que, durante la pelea, María José llamó "baboso" a Rafa y éste se pensó que el adjetivo quería decir que la miraba con deseo.
Las palabras de Trapote
Con los concursantes bien entrados en huesos, pasado el ecuador de 'Supervivientes', María José se las vio y se las deseó para contener el fuego de baja intensidad de Trapote. Fue bastante habitual que la reportera tergiversara las palabras de María José y la metiera en líos sin comerlo ni beberlo. Pero cuando más desesperada estuvo la ganadora de Supervivientes, la audiencia le dio el espaldarazo definitivo y expulsó a la hasta ahora novia de Víctor Janeiro.
En la recta final, los roles de cada uno estaban claros. María José era la mejor aliada de Parri, junto a quien pudo disfrutar de la victoria de la selección española en el Mundial de Sudáfrica -otra excepción nunca vista hasta ahora en el concurso- y el resto de chicas no la tragaban. Empezando por Déborah, que la nominó cuando entre los anónimos existía el pacto de 'no agresión' mientras hubiera famosos en liza.
Amiga de Parri para siempre
Hasta se llegaron a hacer chistes con María José de protagonista por un objeto de forma fálica que Trapote encontró en el agua. Malena Gracia y Sonia Arenas, destacadas por no buscar pelea en el concurso, también se quejaron de María José. La ganadora sólo se ha quedado con un amigo, Parri. Pero seguramente María José se haya hecho eco del refrán: "Amigo en la adversidad, amigo de verdad". Y tenga la sensación de que ha salido del concurso ganando doblemente.