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Óscar Higares, expulsado de 'Supervivientes'

Además de la coloquial 'peineta', Vázquez ha introducido una nueva versión del lema. Se trata de "la audiencia vota para hacer daño". Una suerte de injusticia retributiva (hacer sufrir a las que quieren irse), que ha dejado al torero fuera y a Trapote y Miereia Canalda dentro.
"Mi única ilusión era haceros esto lo más fácil y lo más bonito posible, y siento haberme equivocado", ha dicho el afligido aunque estoico Higares saliendo por la puerta. Antes, el grupo había tenido una discusión sobre la pesca, acusando al diestro de haber exagerado la dificultad del hecho mismo de pescar para ganar protagonismo.
Lo que nadie se esperaba es que Higares fuese el elegido para abandonar las penurias isleñas. Parri, el culpable de su nominación la semana, pedía hablar: "Acabo de flipar, cuando le nominé  con ellas dos pensé que era la baza más segura para que no se fuese y no me lo esperaba. Me siento culpable, le deseo lo mejor y que no me guarde rencor".
El caballero de la caña
Ya más tranquilo y en una mini conexión con Jesús, Higares se explayaba más: "Estoy triste, mucho, porque mi ilusión era estar aquí hasta el final. Seguir disfrutando de esta experiencia fantástica. Creo que he sido un caballero y he sido generoso y no sé, me hubiese gustado que me lo contasen ellos, más honesto. Para eso somos amigos", ha explicado.
Y ha añadido otro argumento (¿explicatio non petita...?: "Cuando yo pescaba el mar estaba fatal y era peligroso, he ofrecido lo que estaba en mi mano, partir el pescado, las tortitas, pescar...". Sea como fuese, Óscar se ha ganado un merecido premio final: "Lo primero que voy a hacer será comer, duchare y soñar con llegar y ver a mi mujer y mis niñas".
Mireia triste y Trapote alegre
Por su parte, Mireia Canalda, que sí quería irse, se ha quedado muy decepcionada. El resto de sus compañeros han corrido a abrazarla: "Tranquila", "No pasa nada", le repetían. Ella ha mantenido una gota a punto de caer por su propio desde el lacrimal.
Beatriz Trapote , que en la última semana ha experimentado un cambio de actitud casi radical (sospechoso para muchos de sus compañeros), se tomaba la noticia mejor que Miria y mucho mejor que ella misma la semana pasada, cuando rompió a llorar desconsoladamente tras conocer la noticia de que debía seguir pasando hambre.