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Alejandro Amenábar: "Internet es la nueva Biblioteca de Alejandría"

Impresionantes decorados , cientos de extras, miles de metros de tela y celuloide y, en mitad de todo, como un sol entorno al que giran los personajes y las acciones, Hipatia (encarnada por Rachel Weisz), una científica libre en un mundo de hombres que defendió el conocimiento frente a los fanatismos religiosos. Como él ha afirmado, "Ágora es una película para que el público se mire en el espejo y descubra que el mundo no ha cambiado tanto". 
En el momento de conceder esta entrevista a telecinco.es, Alejandro está a punto de presentar "su tesoro" en la Biblioteca de Nacional a cientos de medios. Es lo que tienen las promociones de los filmes interplanetarios, son como un pequeño Big Bang que palpita al ritmo de entrevistas de seis minutos y explota el día de la premiere. Él afirma no estar nervioso, pero también "no haber pegado ojo en toda la noche". Nosotros le abordamos por el lado 'internetero', ese otro gran universo al que mirar asombrado.
- Estuviste hace poco en un encuentro digital con los internautas de telecinco.es. ¿Cómo fue la experiencia?
Me gustó. Nunca había hecho uno y fue muy interesante.
- ¿Es Internet la Biblioteca de Alejandría actual?
Sí, desde luego que Internet es el equivalente a la Alejandría y su Biblioteca. Se calcula que con la quema de los papiros de la primera Biblioteca de Alejandría se perdieron tres cuartas partes del conocimiento de la época... a veces me pregunto qué es lo que provocaría la caída de Internet.
- ¿Alguna teoría?
No, la verdad es que no se me ocurre qué podría ocurrir para destruir ese gran universo.
- Hipatia fue un mito romántico y luego feminista, pero poco se sabe sobre su figura real. ¿Buceaste mucho en la red para buscar información sobre ella?
Todos recurrimos a Internet para buscar información y yo lo hice, pero la verdad es que no soy el internauta perfecto. Para 'Abre los Ojos' sí que navegué mucho en páginas alemanas sobre la crionización.
- Los libros y los pergaminos se pueden quemar, pero la red no, ¿eso la hace más libre?
Desde luego. Ha conseguido una cosa muy importante que es democratizar  el conocimiento y eso para países bajo regímenes autoritarios es vital. Me encanta el movimiento que se está creando en esas sociedades a través de la blogosfera.
- El guión del filme lo escribisteis entre Mateo Gil y tú, ¿utilizasteis Messenguer y correo electrónico en el proceso o sois más de Olivetti, café y cara a cara?.
No, el correo sí que lo uso mucho. Todos los días. Y con Mateo fue un proceso largo y con varias versiones, para lo que utilizamos siempre el correo.
- ¿Y cómo se desenvuelve Mateo en Internet?
Es todavía un poco más huevón que yo (risas).
- ¿Tienes Facebook?
No, ni Twitter, ni nada. Soy muy pudoroso. Tengo mi grupo de amigos, con los que comparto mis cosas, pero es muy reducido. Además se me hace muy raro eso de que te manden un email reclamando tu amistad. Y lo de las fotos tampoco me anima. La interconexión de todos a través de imágenes y frases no sé si me convence. Me puede el pudor.
- Pues al medio sí le gustas, tienes más de 6000 fans.
Y yo se lo agradezco. Siempre es un placer el apoyo de la gente.
- En caso de que tuviese, ¿qué pondrías hoy en tu estado?
Sin dormir y dando entrevistas.
- ¿Se puede preguntar por qué no has dormido?
(Risas) Siempre digo que en los estrenos no me pongo nervioso, pero esta noche no he podido conciliar el sueño, así que debe de ser que sí lo estoy. Ya no se puede cambiar nada, ni modificar nada... sólo esperar al veredicto del público.
  Amenábar junto a su elenco (Oscar Isaac, Rachel Weisz...) a su llegada a la Biblioteca Nacional.