La madre de los mellizos asesinados en Monte Alto: "Le llamaban 'papuchi"

Actos de violencia física y psíquica , golpes, descalificaciones, gritos y abandonos físicos y afectivos. Son las vejaciones que, según el auto, sufrieron los mellizos Alejandro y Adrián, de 10 años, por parte de su padrastro y que acabaron con el doble crimen de los mellizos de Monte Alto, un crimen que conmocionó a A Coruña a finales del pasado mes de agosto.
El caso ha dado ahora un giro de 180 grados. María del Mar, madre de los mellizos, ha sido imputada, en principio y hasta que se confirme, por omisión del deber de socorro por los indicios que apuntan que permitió que Javier Estrada, su novio y autor confeso de los hechos, maltratara a los pequeños.
La declaración de una allegada a la familia que llamó el pasado 6 de junio al teléfono de la infancia de la Xunta denunciando lo que sucedía en la casa ha sido clave.
Además, cuando la policía entró en la casa donde vivía la familia, se sorprendió al comprobar que en la vivienda no había una sola mesa, los niños comían encima de la cama, no tenían televisión, y en la casa no había ni un solo juguete.
Maria del Mar, la madre de los mellizos: "No entiendo que me acusen"
Mari Mar , la madre de Alejandro y Adrián, mostraba en 'El programa de Ana Rosa' su desconcierto ante el giro que han tomado los hechos: "Me encuentro mal, no hay explicación. Que me maltraten así los hijos, y encima que me imputen, no lo veo lógico con el dolor que estoy teniendo".
La madre de Alejandro y Adrián, afirma que ella no pudo intuir en ningún momento que sus hijos sufrían malos tratos: "Los niños no tenían ninguna marca, ni me decían nada". Incluso asegura que llamaban "papuchi" a su pareja y lo trataban como si fuera su padre.
Javier Estrada , el asesino confeso del crimen , padecía depresión neurótica, pero era él el que se ocupaba de los pequeños cuando Mari Mar se encontraba en el trabajo: "Mi pareja atendía a mis hijos como podía, nunca hubo nada de pegarles, por lo menos delante mía, mientras iba a trabajar, no lo sé", y defiende que, según el médico, Javier podía hacer una vida completamente normal a pesar de la medicación: "No sé porqué lo hizo, no me lo explico".
La madre de los mellizos asesinados niega ser consciente de que su novio los maltratara, y asegura que las acusaciones que se vierten sobre ella son falsas e injustas: "Delante mía trataba bien a los niños, conmigo nunca fue violento, me ayudaba a hacer las cosas..."
La defensa de su abogado
El abogado de Mari Mar, Victor Bouzas, que ha tomado el caso recientemente, defendía a su cliente, asegurando que ella no podía saber que los mellizos sufrían malos tratos constantes, porque no tenían ninguna marca, y estaban controlados por un pediatra. Además, los profesores, que tienen contacto directo con los niños, tampoco se habían dado cuenta de lo que sucedía.
Por último, señala que los gritos que los vecinos han asegurado que se oían eran fruto del comportamiento revoltoso natural de los niños: "No existe ningún indicio de ese maltrato físico y psíquico del que se habla".
