En su testamento, Ruiz Mateos dejaba sus negocios en manos de sus hijos varones
En 2006, Ruiz Mateos dejaba escrita su última voluntad. En su testamento, el empresario dejaba los negocios familiares en manos de sus hijos varones, mientras que sus hijas debían renunciar a éstos, siendo recompensadas con bienes inmuebles y dinero.
