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Casi dos millones de niños y niñas en Ucrania, atrapados en una guerra que no cesa y necesitados de ayuda urgente

Un grupo de niños y niñas, junto a una trabajadora de Aldeas Infantiles SOS, en un refugio antiaéreo durante un bombardeo. Aldeas Infantiles SOS
telecinco.es
  • Aldeas Infantiles SOS alerta de que más de 700 niños han muerto desde febrero de 2022 y casi dos millones necesitan ayuda humanitaria urgente

  • La organización de atención directa a la infancia ha apoyado a más de 600.000 personas dentro de Ucrania y a cerca de 9.000 refugiados en Europa

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Cuatro años después del inicio de la guerra en Ucrania, la infancia sigue siendo uno de los colectivos más afectados por un conflicto que se ha cronificado. Desde el comienzo de este, en febrero de 2022, millones de niños y niñas crecen entre alarmas antiaéreas, cortes de electricidad, desplazamientos forzosos e interrupciones constantes en su educación. 

Las cifras son alarmantes: más de 700 niños y niñas han muerto en el país, en un contexto en el que se contabilizan más de 14.000 civiles fallecidos. Hoy, casi dos millones de niños y niñas necesitan ayuda humanitaria urgente y el 70 % no tiene garantizado el acceso regular a bienes y servicios básicos. Además, más de 3,7 millones de personas continúan desplazadas dentro de Ucrania y 6,9 millones han huido al extranjero, en su mayoría mujeres con niños, niñas y adolescentes. 

Más allá de las cifras  

La prolongación del conflicto está dejando un desgaste emocional acumulado. Muchos niños y niñas han pasado años sin continuidad educativa estable, con servicios interrumpidos y bajo una sensación constante de incertidumbre. Para algunos, la guerra es la única realidad que han conocido. La falta de rutinas, de entornos seguros y de socialización sostenida condiciona su desarrollo y aumenta el riesgo de que las secuelas se prolonguen en el tiempo. 

La situación no afecta a todos por igual. Parte de las familias con mayores recursos ha podido salir del país para garantizar seguridad y continuidad escolar a sus hijos e hijas. Otras, especialmente en zonas cercanas al frente o en contextos de mayor vulnerabilidad, permanecen expuestas a desplazamientos reiterados y a una escolarización fragmentada. Esta brecha amenaza con consolidar desigualdades más profundas en el acceso a la educación y en las oportunidades de futuro. 

¿Qué hace Aldeas Infantiles SOS? 

En este contexto, Aldeas Infantiles SOS mantiene una intervención sostenida en el país. Desde febrero de 2022 ha apoyado a más de 600.000 personas dentro de Ucrania, en colaboración con organizaciones locales, y a cerca de 9.000 personas refugiadas en ocho países europeos: Bulgaria, República Checa, Estonia, Grecia, Italia, Letonia, Lituania y Rumanía. 

Su respuesta combina la ayuda humanitaria urgente con el acompañamiento continuado a corto y largo plazo. Más de 166.000 niños, niñas y familias desplazadas han recibido apoyo en Centros Sociales, que ofrecen suministros básicos, orientación y atención psicosocial. La organización mantiene además más de 120 Espacios Seguros donde los niños y las niñas pueden jugar, reforzar su aprendizaje y recuperar rutinas en entornos protegidos. 

La atención a la salud mental se ha convertido en una prioridad, pues más de 185.000 personas han accedido a apoyo psicológico, tanto en centros fijos como a través de equipos móviles que trabajan en zonas remotas o próximas al frente. Asimismo, 965 niños y niñas heridos de guerra han recibido atención médica, rehabilitación y acompañamiento especializado. La intervención se completa con ayudas económicas para cubrir necesidades básicas y con programas de formación para favorecer la autonomía económica de las familias. 

Cuatro años después, la emergencia humanitaria continúa. Por ello, la continuidad del apoyo psicológico, educativo y social es clave para que la infancia ucraniana pueda recuperar estabilidad y oportunidades en este contexto todavía incierto.