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“El envejecimiento del sistema inmunitario nos afecta a todos”: te contamos cómo afrontarlo para envejecer con salud

Pilar Arrazola, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, advierte del envejecimiento del sistema inmunitario. telecinco.es
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  • Aproximadamente, a partir de los 50 años, nuestras defensas comienzan a debilitarse, aumentando el riesgo de infecciones y otras enfermedades.

  • Los expertos destacan que la vacunación y los hábitos saludables son claves para proteger el sistema inmunitario a lo largo de la vida.

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El paso del tiempo no solo se refleja en signos visibles como las canas o las arrugas, también afecta a nuestro organismo por dentro. “El envejecimiento del sistema inmunitario nos afecta a todos”, explica Pilar Arrazola, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, quien advierte de que este proceso comienza a hacerse más evidente a partir de los 50 años. 

Con la edad, nuestras defensas pierden eficacia y disminuye la capacidad del organismo para responder frente a infecciones o controlar procesos inflamatorios. Este fenómeno tiene un nombre, inmunosenescencia, y se refiere al deterioro progresivo y natural del sistema inmunitario asociado al envejecimiento. Aunque es un proceso inevitable, no afecta a todas las personas con la misma intensidad, pero sí está detrás del aumento del riesgo de enfermedades, infecciones e incluso determinados tipos de cáncer en edades más avanzadas. 

A pesar de ello, los expertos coinciden en que sí es posible influir en cómo envejece nuestro sistema inmunitario. “Nos va a afectar seguro, pero podemos modular la rapidez o la intensidad con la que lo hace”, señala Arrazola. Para ello, insiste en la importancia de mantener hábitos de vida saludables, como una buena alimentación, el ejercicio físico o el control del estrés, pero también en el papel fundamental de la vacunación, especialmente en la edad adulta. Prevenir enfermedades no solo reduce riesgos inmediatos, sino que contribuye a mantener una mejor calidad de vida a largo plazo. 

La especialista también desmiente algunas creencias erróneas sobre las vacunas. Frente a la idea de que pueden tener efectos secundarios peligrosos, aclara que se trata de una afirmación “totalmente falsa”. En la mayoría de los casos, los efectos son leves, como molestias en la zona de la inyección, y desaparecen de forma espontánea. “Nada comparado con la gravedad o las posibles complicaciones de las enfermedades que se previenen”, subraya. Además, recuerda que las vacunas pasan controles de seguridad muy exigentes, incluso superiores a los de otros medicamentos de uso habitual. 

Como mensaje final, Arrazola insiste en el valor de la prevención. A lo largo de la historia, la vacunación ha sido, junto con la potabilización del agua, una de las herramientas que más vidas ha salvado. “Vacunarse es prevenir hoy para vivir mejor mañana”, concluye. 

 

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NP-ES-GVU-WCNT-260002 (v1) 04/2026